CARACAS.-Casi una semana después de los terremotos que dejaron casi 2.000 muertos y decenas de miles de desaparecidos, Venezuela continúa la desesperada búsqueda de supervivientes, mientras intenta atender a los muchos que se quedaron sin techo ni sustento.
La urgencia humanitaria se acentúa en Venezuela ante la falta de alimento y techo para decenas de miles en la calle tras los movimientos telúricos.
La tensión aumenta en el estado de La Guaira, el más devastado, con una escasez de comida “generalizada” y servicios básicos que colapsaron, advirtió el martes el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR).
“Aquí dan provisiones pero a veces se matan por la comida(…), esto es como una gallera (…), ayer se entraron a golpes, es una locura”, dijo a la AFP Daniela Armas, de 18 años, suturada en un pie y temerosa de volver a su apartamento agrietado de Catia La Mar, en La Guaira.
En tanto, los rescatistas continúan la búsqueda de sobrevivientes. Aunque las posibilidades disminuyen, se aferran al milagroso rescate el martes de un niño de tres años hallado con vida por socorristas jordanos bajo los escombros de un edificio.
Sin embargo, el equipo se retiró después de no poder establecer la presencia de personas con vida.
Una sobreviviente, Andrea Canónico de 23 años, relató que pudo sobrevivir 48 horas bajo seis metros de escombros gracias a que pudo mantener la calma.
“Lo principal de todo este momento es que nunca me desesperé”, relató Canónico a la AFP en Los Corales, estado de La Guaira.
El número oficial de fallecidos aumentó el martes a 1.943, según el balance oficial. Pero la ONU estima en unos 50.000 los desaparecidos tras los terremotos de magnitud 7,2 y 7,5 del 24 de junio, de los más violentos registrados en Latinoamérica.
Aunque el gobierno elude referirse a los desaparecidos, asegura que el día de los sismos había unas 30.000 personas en La Guaira, de las cuales 6.461 fueron rescatadas y más de 13.000 salieron por sus propios medios o ayudadas por familiares y amigos. Del resto, nada se sabe.
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