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Ni insultos, ni gritos, el último debate republicano por fin fue un debate

Parece increíble pero sí, la cordura, el diálogo y las verdaderas propuestas por fin llegaron al debate republicano. Se hicieron esperar. Un total de 11 encuentros tuvieron que suceder para que al final se produjese el milagro y se pudiera a los candidatos republicanos debatiendo y explicando sus propuestas. Fue en Miami este jueves cuando vimos a los candidatos más serios y más educados. A la vuelta de la esquina está el 15 de marzo, día clave para las primarias estadounidenses.

Inés Royo, investigadora de The Hispanic Council analiza el debate republicano en seis claves.

1.La gran novedad: ni ataques ni insultos

Imaginarte un debate republicano sin ataques, sin gritos y con diálogo es casi imposible en estas primarias. Donald Trump había convertido los encuentros de los candidatos en un verdadero show. Sin embargo, algo ha cambiado. El debate de este jueves en Miami fue diferente.

«Anoche no fue un debate republicano cualquiera como los once encuentros anteriores de esta campaña. No hubo ni una palabra más alta que otra, ni insultos entre candidatos, ni ataques dañinos. Fue un debate como tal, con propuestas, con discusiones y con diálogo entre los aspirantes a la Casa Blanca, incluso con algunos acuerdos y llamadas a la unidad del partido por parte de Donald Trump. El tono fue tan relajado que incluso el propio Trump exclamó extrañado que estaba siendo un debate “demasiado civilizado”», afirma la experta.

2. La desconocida tranquilidad de Trump

Trump suele estar en el centro de los escenarios cuando tiene lugar un debate. Es normal. La atención de todos los encuentros se la lleva él. Los ataques son para él, claro que el que más ataca siempre es él. Sin embargo, esta vez el protagonismo no fue por sus gritos o sus insultos, fue por su cordialidad. De hecho, le dio tiempo hasta para hablar de su programa electoral.

«Donald Trump se mantuvo tranquilo todo el debate, el primer encuentro en el que explicó algunas de sus propuestas y el primero en el que no atacó (ni insultó) a sus oponentes. Incluso se mostró amable e integrador. Una de las noticias de la noche la confirmó en el primer bloque: Ben Carson, ya retirado de la campaña, va a apoyar su candidatura. En otras cuestiones, como las relaciones con Cuba, fue claro por insistencia de los moderadores, r econociendo que cerrará la embajada de La Habana, y en otras fue firme, como en la explicación a una de sus declaraciones de esta semana en la que dijo que “todos los musulmanes odian EEUU”, apunta Royo.

3. Marco Rubio se juega todo en casa

Para algunos la carrera por la presidencia estadounidense puede tener fecha de caducidad, el 15 de marzo. En concreto, hay dos candidatos que podrían despedirse de la Casa Blanca. Y, aunque parezca increíble, uno de ellos es Marco Rubio.

«Tras reconocer su arrepentimiento por haber caído en la dinámica de ataques establecida por Trump en anteriores debates, Marco Rubio se mantuvo serio durante todo el encuentro. Fue el candidato que jugaba en casa y se llevó gran parte de los aplausos del público al hablar de Palestina y de las relaciones con Cuba, país con el que reconoció que le gustaría tener mejores relaciones, pero “el problema es que no ha cambiado”. Rubio sabe que Florida es su última oportunidad para mantenerse en la carrera hacia la presidencia y anoche fue claro en sus ideas, sintético en sus respuestas y correcto. Como él mismo dijo a Trump: “Yo no estoy interesado en ser políticamente correcto, sino en ser correcto”», añade la investigadora.

4. Ted Cruz centró sus críticas en Washington

Ted Cruz es el único que puede arrebatarle el liderazgo a Donald Trump. Sin embargo, lejos de ir contra él, Cruz se ha tomado como lema el ‘s i no puedes con tu enemigo, únete a él‘. Y decidió atacar más a Obama que a Trump.

«Ted Cruz apenas atacó a Trump, al que llegó irónicamente a ofrecer la dirección de Smithsonian como estrategia para ganarse a sus votantes, y se centró en criticar a Washington DC, al gobierno y a los políticos que lo forman que, según el Senador, han cometido muchos errores y han dejado de trabajar para la gente. También se enfocó en el poder de los lobbies de Washington, en el apoyo de los medios a la candidatura de Hillary Clinton y en sus victorias en siete estados», explica Royo .

5. El Gobernador Kasich, desaparecido

Kasich es el candidato más afortunado. Ha conseguido llegar a estas alturas de la carrera sin apenas hacer mucho ruido. Sin embargo, podría dejar de ser candidato después de las primarias del próximo 15 de marzo.

«John Kasich es el candidato con menos delegados de los cuatro que siguen en campaña y sus intervenciones son escuetas en todos los debates. Ayer no fue una excepción. Aunque se mostró fuerte, d io su opinión únicamente cuando los moderadores le preguntaban de forma directa, pero apenas entró en el debate», indica la investigadora.

6. Por primera vez se habló de la posibilidad de una Convención Abierta

Los candidatos republicanos necesitan 1.237 delegados para ser nominados a la presidencia. Ante la posibilidad de que ninguno de ellos lo consiga, se empieza a hablar de una Convención Republicana Abierta en la que cualquier cosa puede pasar.

«Ante este tema, Trump confió en que sí va a lograr el número “mágico” y en que es el único que puede ganar a Clinton. Cruz centró la disputa únicamente entre Trump y él y Rubio admitió que no le fue bien en las últimas elecciones pero continuará intentándolo por sus seguidores», termina Inés Royo.

El próximo encuentro será el lunes de 21 de marzo en Utah.

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Redacción

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