Por Miguel Mejía
Sao Paulo. Es probable que los amables lectores piensen o digan que el autor de esta columna, con el presente artículo, se ha erigido como “abogado del diablo”; quienes así piensen creo estarán equivocados. Me considero un defensor y amante de la paz, siempre en contra de las injusticias, sobre todo esas que vienen de maniobras políticas, por intereses políticos, cuando se apela a la política del garrote.
Es lo que veo en el caso del expresidente del gobierno español José Luís Rodríguez Zapatero. Hace tiempo le conozco y le he tratado muy de cerca; he visto en él un hombre de trato afable, humilde, que no hace ostentaciones de opulencia en ninguna de las manifestaciones de su vida. Por eso he decidido, sin ser abogado, ponerme la toga y el birrete y asumir una defensa de este amigo español.
En mi modo de ver, como se dice en el bajo mundo, esto no es más que un ajuste de cuentas contra él y por vía de él contra el presidente Pedro Sánchez y su Partido Socialista Obrero Español (PSOE). Se trata de una acción meramente política, en la que organismos de inteligencia de los Estados Unidos de Norteamérica del gobierno de Donald Trump han dicho haber participado en las indagatorias con las autoridades de la inteligencia española.
Breve recorrido por la carrera política de Zapatero
Tras un camino pedregoso recorrido enfrentando toda pretensión de la derecha española y sus aliados externos por impedir su avance en el escenario político de su país, José Luís Rodríguez Zapatero les rompió los pronósticos y con poco más de 40 años, en 2004 se convirtió en presidente del gobierno español; e inició una labor que revolucionó toda España. Su primera medida fue sacar las tropas españolas de Irak, que formaban parte de la coalición organizada por los Estados Unidos para la invasión a ese país.
Sus ocho años de gobierno significaron un reposicionamiento de España en el ámbito internacional. Siempre actuó respetando la autodeterminación de su pueblo, mostrando autonomía e independencia respecto a los Estados Unidos y un acercamiento hacia la República Popular China, país con el cual se estrecharon las relaciones bilaterales, así como con gobiernos latinoamericanos, cuyos gobernantes y pueblos siempre han dispensado verdaderas relaciones de respeto y afecto. Actuar de ese modo, con independencia y soberanía no le es agradable a los Estados Unidos y su práctica hegemónica e injerencista.
Su rol en 2023 cuando el PSOE perdió prácticamente todo su poder autónomo y municipal en España, tras unas elecciones que ganó ampliamente la derecha, y el presidente Pedro Sánchez ante la derrota decidió adelantar las elecciones generales que el mundo entendió como un punto final para el gobierno socialista que, según los analistas y encuestadoras perdería esas elecciones de manera contundente.
Esos pronósticos se debilitaron con la inesperada salida de Zapatero en la campaña quien en una entrevista radiofónica defendió con vehemencia al presidente Pedro Sánchez, cambiando de manera inmediata el curso de la opinión negativa que pretendía posicionar la derecha para desmotivar la militancia de izquierda que el discurso de Zapatero hizo despertar. Se convirtió desde ese momento en la luminaria del PSOE durante toda la campaña y finalmente el presidente Sánchez consiguió mantener el gobierno. Esto tampoco fue del agrado de los Estados Unidos ni de la derecha española.
En los últimos años Zapatero se ha convertido en la mano derecha del actual presidente Sánchez, conjugando complementariamente posiciones en favor de España, como dos grandes líderes; su posición contraria a la guerra en Irán, el apoyo al pueblo palestino frente al genocidio israelí. Todas estas acciones y posiciones soberanas, sumado al impedimento de España del uso de sus bases aéreas para operaciones estadounidenses en Irán, forman parte del cerco político contra estos líderes del PSOE y el partido.
Caso Plus Ultra
En este caso se alega contra Zapatero tráfico de influencia, lavado de dinero en supuesto rescate millonario de la aerolínea Plus Ultra, a raíz de la pandemia del Covid-19.
Evidentemente esto es un pretexto para judicializarlo bajo el alegato de que había recibido comisión por gestionar ante el gobierno de entonces el beneficio del rescate para la aerolínea. Pero Zapatero, independientemente de su condición de expresidente y un hombre de gran influencia en el gobierno y en la sociedad española no puede ser incriminado bajo ese supuesto; lo concreto es que si él hizo tal gestión de buena fe quien dio ese beneficio fue el gobierno español.
Para justificar esa acusación, que a mi modo de ver es tremendista, se alega que esa era una empresa fantasma propietaria de apenas cuatro aviones. Me pregunto si los que así piensan o dicen sabrán que esas empresas aéreas españolas tradicionales en su mayoría usan aviones alquilados, no propios. Además, en España, como en Estados Unidos, oficinas de servicios como consultoras o personas individuales que hacen labor de gestión o el conocido lobismo son legalmente reconocidas. El hecho de que una persona haya sido presidente no le exime de vender su fuerza física de trabajo o su intelecto, siempre dentro del marco de las leyes que rijan en esa sociedad.
Todo el andamiaje que se ha montado no busca más que desacreditar su figura política y presentarlo como un comisionista o un blanqueador de dinero por servicio de tráfico de influencia, cosa poco probable. Los que conocemos de cerca a Zapatero no lo imaginamos jugando ese papel.
Sobre las hijas
Me llega a la memoria el reconocido comunicador y productor de televisión dominicano Miguel Ángel Velásquez Mainardi, cariñosamente Velasquito, cuando el viejo Partido Revolucionario Dominicano (PRD) le montó una campaña difamatoria llegando a embadurnar la ciudad capital de Santo Domingo con letreros pintados con aerosol. Cuando se dieron cuenta de que esa campaña no sería suficiente para que Velasquito cambiara su discurso le envenenaron su perro, porque sabían y era de conocimiento público lo mucho que él quería a su perro. Aun así no pudieron poner la mordaza a Velásquez Mainardi.
Con el interrogatorio a las hijas de Zapatero se procura lastimarlo, doblegarlo, porque saben que es un padre ejemplar que ama a sus hijas.
Pese a esto, creo que no han podido ni podrán destruir la reputación bien ganada de este hombre de España, adoptado por los pueblos amantes de la justicia y de la paz.
Falso positivo en su relación con Venezuela
En el proceso en su contra quieren vincular a Zapatero con acciones oscuras en la República Bolivariana de Venezuela, cuando la verdad es que esa hermana nación le debe más a Zapatero que él a Venezuela. Su labor la ha desarrollado de manera moderada, discreta y ecuánime.
Ha sido un gran mediador entre el gobierno y la oposición desde 2014, luego de sus dos mandatos, labor que en cierta ocasión también participaron los expresidentes de República Dominicana, Leonel Fernández y de Panamá, Martín Torrijos. El propio Zapatero ha confesado a sus amigos cercanos que la labor en Venezuela a la que ha dedicado doce años le supuso más esfuerzos y dedicación que la propia presidencia de su país.
Testigo de lo que aquí afirmo sobre dicha mediación es la propia oposición venezolana; logró la salida de Edmundo González, del general Rodríguez Torres, excarcelado y llevado a España bajo mutuo acuerdo; a Leopoldo López, así como la libertad de un sin número de opositores del gobierno que guardaban prisión conforme a las leyes venezolanas.
De esa labor solidaria y de otras acciones de buena voluntad, en fomento de la paz, el expresidente José Luis Rodríguez Zapatero nunca ha hecho alarde.
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