Santo Domingo. Esa y otras preguntas surgen a raíz del escándalo que envuelve a este representante del Ministerio Público encarcelado tras ser apresado en flagrante delito mientras chantajeaba a un testigo del escándalo SENASA.
Resulta que Valdez Alcántara, ex miembro del Programa de Persecución Contra la Corrupción de la Procuraduría General de la República (PEPCA), ha estado involucrado en los más sonados casos de corrupción gubernamental del pasado gobierno que áun están pendiente de fallo en los tribunales.
La Procuraduría General de la República (PGR), encabezada por la magistrada Yeni Berenice Reynoso, planeó todo lo concerniente a la entrega y captura del fiscal de la Procuraduría Especializada de Persecución de la Corrupción Administrativa (Pepca) Aurelio Valdez Alcántara.
De acuerdo a la solicitud de medida de coerción, este hombre, al ser requisado en el sótano del órgano persecutor, portaba los 10 mil dólares en la parte interior y la tapa corrediza del sunroof, conocido popularmente como techo corredizo de su vehículo marca Honda CRV, color crema.
Pero ¿cómo llegó ese dinero ahí y por qué la Procuraduría sabía que le pertenecía?
Aunque la PGR no ha establecido si fue Roberto Antonio Canaán quien les informó de las actuaciones del fiscal Aurelio Valdez Alcántara o si ellos le estaban dando seguimiento por algún tipo de sospecha, el día 24 de marzo de 2026 la magistrada Yeni Berenice Reynoso le solicitó a Claribel Mejía Raposo, directora general Administrativa y Financiera de la Procuraduría General de la República, la entrega de 10 mil dólares.
Ese mismo día, el magistrado Wilson Camacho, director general de Persecución del Ministerio Público, recibió con un certificado número PGR-DGA-003715 los 10 mil dólares “con su relación de seriales” y copia de los mismos para la entrega a Roberto Canaán, y que este a su vez se los entregara al fiscal Aurelio Valdez Alcántara.
Con la designación de Ysis B. Muñiz, jueza de Instrucción Especial para el seguimiento a este caso, el día 27 de marzo, los fiscales recibieron de la magistrada la autorización judicial para entregar a Roberto Canaán el dinero y que este se lo llevara al fiscal Aurelio Valdez Alcántara.
Ese día, 27, la magistrada Ivanna Rodríguez Hernández entregó los 10 mil dólares a Canaán.
Para dar seguimiento al dinero y a la entrega, la Procuraduría General de la República designó a un oficial de la Policía Nacional, quien se acompañó de otros agentes. Además, se nombró a un fiscal que validara la requisa en este caso.
Los policías, quienes estaban observando al fiscal Aurelio Valdez en el parqueo de la plaza comercial, tras este salir del lugar, lo siguieron, logrando que se detuviera cuando se encontraba en la calle Pedro Antonio Bobea, en la parte frontal del Centro Comercial Almacenes Unidos.
Ahí le pidieron salir del vehículo y le solicitaron que los acompañara a la Procuraduría General de la República, acción que fue acogida por el fiscal, quien se dirigió allí en su carro.
Al llegar al parqueo, se unió al grupo el fiscal Andrés Octavio Mena Marte, para realizar la pesquisa al vehículo de Valdez Alcántara.
De acuerdo a la solicitud de medida de coerción, le preguntaron si tenía armas y dinero y solo respondió positivo al arma.
Pruebas materiales
Como pruebas materiales en contra de Aurelio Valdez Alcántara, además de los 10 mil dólares, la PGR presentará la suma “20 billetes de cien dólares, para un total de 2,00 dólares americanos”, incautados en su vivienda el sábado 28 de marzo, un día después de su arresto.
Además, dentro de las pruebas materiales se presentará el vehículo marca Honda CRV, propiedad del fiscal Aurelio Valdez Alcántara.
CÓMO LO ATRAPARON
El dinero que presuntamente recibió como soborno el procurador fiscal Aurelio Valdez Alcántara fue encontrado oculto en el interior de su vehículo, según establece el Ministerio Público en la solicitud de medida de coerción.
De acuerdo con el expediente, el dinero fue encontrado en la parte interior del sunroof del vehículo marca Honda CRV y en la tapa corrediza de este. En total, se trataba de 100 billetes de 100 dólares americanos, equivalentes a 10,000 dólares en efectivo.
La inspección se llevó a cabo luego de que Valdez Alcántara fuera interceptado en la avenida Sarasota del Distrito Nacional y trasladado a la sede de la Procuraduría.
Sin embargo, al revisar el vehículo, los agentes encontraron los objetos que mencionó, además de una cartera personal, tarjetas bancarias, entre otros, así como el dinero en efectivo oculto en el sunroof.