SANTO DOMINGO.-Ataviados con sus togas y birretes con borlas moradas, decenas de jueces se movilizaron contra las precarias condiciones en que desarrollan su labor de impartir justicia en los tribunales.
“Este es el inicio de un reclamo que no se apagará hasta que sea escuchado, atendido y respondido con hechos concretos”, expresaron.
“Hoy levantamos la voz por una justicia más humana, más organizada, más eficiente y digna para todos y decimos con firmeza y determinación: no a la industrialización de la justicia, no a la desigualdad salarial, no a la dilapidación de recursos en privilegios y campañas publicitarias, no a la paralización de la carrera judicial y administrativa y no al silencio y desdén institucional”, expresaron.
Durante la lectura de un manifiesto público realizada por la jueza Suinda Brito frente al Palacio de Justicia de Ciudad Nueva, los gremios aseguraron que “la dignidad de quienes hacen que el servicio judicial sea una realidad” se encuentra afectada por múltiples problemáticas que han agravado la crisis en el Poder Judicial.
“La realidad actual que nos golpea está bordeada de múltiples males: falta de personal, falta de jueces, baja remuneración salarial, carga de trabajo excesiva, renuncias masivas del personal administrativo, deterioro y abandono de la infraestructura de muchos de los tribunales del país, falta de seguridad en los palacios de justicia y para los jueces y juezas”, manifestaron.
Asimismo, sostuvieron que a la “larga lista de carencias” que, según afirma, enfrentan día a día en el ejercicio de sus funciones, se suma la falta de jueces, situación que ha provocado que un solo magistrado asuma el trabajo correspondiente a dos, tres o hasta cuatro jueces.
“Se agrega a esto los bajos salarios que se perciben, no acordes con el aumento del costo de la vida ni con la carga de trabajo que se lleva a cabo. Esta realidad dista mucho de la que se vive en las esferas de dirección a lo interno del Poder Judicial, donde secretarios y empleados administrativos devengan salarios que superan con creces los de cualquier juez o jueza y sus aumentos no están sujetos ni a bonos ni a metas”, denunciaron.
De igual forma, las asociaciones cuestionaron que mientras jueces y servidores judiciales enfrentan precariedades, en las áreas administrativas y de dirección existen funcionarios con salarios superiores y gastos elevados en viajes, publicidad, eventos e influencers.
“Los gastos relativos a viajes, hospedajes, restaurantes, publicidad, eventos e influencers ascienden a cientos de millones de pesos y se dispone del presupuesto de una institución llena de carencias para cuestiones superfluas y de menor relevancia, como poner un arbolito que costó 11 millones de pesos”, detallaron.
Las organizaciones precisaron que las protestas surgen tras años de solicitudes, llamados al diálogo y denuncias públicas que, aseguran, no fueron atendidas por las autoridades judiciales.
Finalmente, los jueces advirtieron que, de no recibir respuesta a sus demandas por parte de las autoridades correspondientes, podrían ejecutar nuevas acciones de protesta.
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