POR ALBERTO QUEZADA
Uno de los grandes deseos que
Quiero que en mi país y en el resto de países de América Latina y el Caribe todos esos bellos programas y estrategias de ataque a la exclusión en esa franja tan importante para la sociedad, no sean letra muerta o un simple aspiracional.
Hacemos el planteamiento luego de conocer varios informes del Banco Mundial (BM) y el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) sobre el tema.
Los referidos informes de las reputadas entidades internacionales reiteran la dolorosa realidad de que un 20.3% de la población entre 15 y 24 años en América Latina y el Caribe (ALC) son parte del grupo conocido como ¨ninis¨: jóvenes que no trabajan ni estudian.
No obstante, hay que decir, que esta condición no afecta a todas las regiones del mundo por igual. En los países de alto ingreso existe apenas un 11.2% de ¨ninis¨ entre 15 y 24 años. Sin embargo, esta proporción de jóvenes pertenecientes a esta categoría se duplica para el resto del mundo por encima del 22%.
De esta realidad, hay que resaltar, no escapa la República Dominicana ya que entre los años (2015 y 2019) el 20% de la población juvenil son ¨nini¨. Ahora bien, luego de poner en blanco y negro esa preocupante realidad que arrastran la mayoría de los pueblos del Continente, se hace necesario pasar de las palabras a los hechos.
Hay que apostar al desarrollo de políticas inclusivas basadas en un enfoque de acceso a los servicios básicos de educación y salud, apoyo en la transición de la escuela al trabajo, detección temprana de jóvenes que abandonan el sistema educativo. Hay
El autor es periodista y magíster en derecho y relaciones internacionales. Reside en Santo Domingo. Quezada.alberto218@gmail.com
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