ROMA — Volvió al triunfo, es otra vez campeona y por eso qué mejor momento para hacerlo que en la antesala de Roland Garros. Serena Williams debió esperar nueve meses para ganar un título, sumó el 70º de su magistral carrera y ahora mira con otra cara rumbo a París. Es que la Nº1 del mundo está a una corona de Grand Slam de igualar a Steffi Graf.
Su éxito en Roma, torneo de categoría Premier, le renovó las energías a la estadounidense. “Ya tengo ganas de empezar en París”, dijo al ser consultada sobre cómo vive la previa al segundo Major del año. Justamente, Serena ya obtuvo 21 títulos de Grand Slam y está a uno de los 22 de Graf. La alemana es la dueña del récord profesional, a dos de la australiana Margaret Smith Court.
En el US Open 2015 y en el Abierto de Australia 2016 se le negó la posibilidad de empatar a Graf, con sus derrotas en semifinales y final, respectivamente. Con 34 años, la menor de las Williams ahora se ilusiona más, tras su consagración en Roma, aunque debe mantenerse calma.
“Me siento muy bien, tras las dos primeras rondas en Roma encontré confianza y ya tengo ganas de empezar en Francia”, dijo Serena, de cara a Roland Garros, que arrancará el domingo próximo. Ella se impuso en París en 2002, 2013 y 2014 y ahora lo hizo por cuarta vez en Roma. En los dos primeros años citados concretó el doblete y ahora, con más confianza, pretende repetir.
“Siento que era importante para mí ganar este torneo. Disfruté, fue una semana diferente y se me dio. No pude imponerme antes y por fin lo hice. Además, fue en clay y eso es bueno”, agregó. En la superficie en la que menos títulos logró, Serena encontró la inyección anímica clave, pero evitó caer en la comparación con el récord de Graf.
Un punto clave para la estadounidense fue su paciencia. “Eso fue muy importante. Estoy satisfecha también porque pude hacer lo que había probado en los entrenamientos. Y ahora se viene algo muy lindo y para eso me prepararé muy duro”, remarcó.