Raúl Castro y Barack Obama, en uno de sus encuentros en 2015 en la sede de Naciones Unidas en Nueva York.

Raúl Castro acusado de asesinato por Estados Unidos

Con la imputación a Raúl Castro, Estados Unidos coloca bajo su punto de mira a la figura más trascendental del régimen cubano en las últimas décadas.

El que fuera combatiente de la Revolución, ministro de las Fuerzas Armadas durante casi medio siglo, sucesor de su hermano Fidel y artífice de las mayores reformas del régimen comunista, se enfrenta ahora, a sus 94 años, a un proceso judicial en el país vecino de consecuencias imprevisibles.

La justicia de Estados Unidos le atribuye un papel central en el derribo de dos avionetas de la organización de exiliados Hermanos al Rescate el 24 de febrero de 1996, un episodio que dejó cuatro muertos y abrió una de las mayores crisis en las relaciones entre Cuba y Estados Unidos.

Raúl Castro enfrenta cuatro cargos de asesinato, así como conspiración para matar a ciudadanos estadounidenses y destrucción de aeronaves, anunció este miércoles desde Miami el fiscal general interino de EE.UU., Todd Blanche.

Figura crucial

El caso adquiere una gran trascendencia, no solo por el precedente de la captura de Nicolás Maduro el pasado enero, sino también por el papel central del general de Ejército Raúl Castro en la historia contemporánea de Cuba.

Siempre a la sombra de su hermano Fidel, fue una figura crucial dentro del aparato militar y de inteligencia del régimen hasta asumir formalmente el poder en 2008 y gobernar el país por una década.

Aunque legó la presidencia a Miguel Díaz-Canel en 2018, y tres años después la dirección del Partido Comunista, los analistas creen que sigue siendo el hombre más poderoso en la estructura de poder cubana.

Su posible procesamiento llega, además, en uno de los momentos más delicados para la isla en décadas.

Cuba atraviesa una crisis económica y energética extrema, con apagones, escasez de combustible, agravada por medidas de presión del gobierno de Donald Trump en Estados Unidos.

Raúl Castro dirigía las Fuerzas Armadas de Cuba cuando dos cazas de la Fuerza Aérea derribaron las avionetas de Hermanos al Rescate en 1996.

Por otra parte, autoridades estadounidenses y cubanas, entre las que se encontrarían figuras cercanas a Raúl Castro, han mantenido discretas reuniones en La Habana para abordar el incierto futuro de la isla.

El nonagenario dirigente destaca por haber mantenido una vida familiar tradicional, a diferencia de su hermano Fidel, conocido por sus numerosas, variadas y secretas relaciones amorosas.

Raúl Castro estuvo casado con Vilma Espín, destacada revolucionaria a quien conoció en la guerrilla que derrocó al régimen de Batista y que murió de cáncer en 2007.

La pareja tuvo cuatro hijos, entre los que destacan Mariela Castro Espín —diputada de la Asamblea Nacional del Poder Popular y Directora del Centro Nacional de Educación Sexual (CENESEX)— y Alejandro Castro Espín, director de inteligencia y contrainteligencia de la Seguridad del Estado.

Frente a la extendida iconografía revolucionaria de Fidel y el Che, Raúl Castro cultivó una imagen más gris, pragmática y militar sin acaparar un masivo culto a la personalidad.

Pese a esto, es habitual ver su retrato colgado de la pared —casi siempre junto al de Fidel— en las dependencias de organismos públicos cubanos.

Analizamos quién es Raúl Castro y su crucial relevancia en la historia y el presente de Cuba.

El presidente de las reformas y el deshielo (2008-2018)

Aunque participó desde muy joven en la lucha revolucionaria junto a Fidel y Ernesto “Che” Guevara, y durante décadas jugó un papel clave dentro del aparato militar cubano, Raúl Castro alcanzó su mayor protagonismo tras asumir el poder entre 2006 y 2008.

Heredó la presidencia de forma provisional en 2006, después de que su hermano enfermara gravemente, y dos años más tarde fue designado oficialmente presidente de Cuba.

A diferencia del estilo carismático e ideológico de Fidel Castro, el menor de los hermanos proyectó una imagen más pragmática y menos dada a los discursos grandilocuentes.

Durante su mandato impulsó unas reformas económicas que, aunque muy limitadas, fueron las mayores desde el colapso de la Unión Soviética.

Su gobierno amplió el espacio para pequeños negocios privados, autorizó la compraventa de viviendas y automóviles, flexibilizó algunas restricciones migratorias y promovió tímidas aperturas al mercado.

También redujo parte del enorme aparato estatal cubano y fomentó nuevas formas de trabajo por cuenta propia.

Sin embargo, las reformas convivieron con la continuidad del sistema político de partido único instaurado tras la revolución de 1959.

Con Raúl Castro al mando, organizaciones internacionales de derechos humanos siguieron denunciando la falta de libertad de expresión y derechos civiles y políticos, así como represión a opositores.

El momento más trascendente de su presidencia llegó en 2014, cuando anunció junto al entonces presidente estadounidense Barack Obama el inicio del histórico deshielo diplomático entre Cuba y Estados Unidos tras más de medio siglo de hostilidad.

El Motín

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