En la política también se hereda

Por Freddy P. Galarza

Para un sector político del país, la sucesión del poder entre familias se ha ido arraigando al paso de los años, como en los viejos tiempos del régimen que encarnó Rafael Leonidas Trujillo,  a partir de su llegada al poder en 1930.

A lo interno de varios partidos políticos crece la idea en algunos altos dirigentes, de que alguién cercanos a ellos debe sucederles en el trono en caso de muerte, retiro, o que la ley así se lo prohíbe por cualquier motivo . Pues los descendientes son impuestos por influencia política de los padres .

Podríamos utilizar el término de pequeñas dinastías en formación, donde persiste la idea de que familiares cercanos deben ocupar los puestos más importantes en la cúpula en forma de sucesión hereditaria, y que el poder se puede transmitir  de una generación a otra dentro de la misma familia.

El término dinastía registrado en enciclopedia y diccionarios, significa, sucesión de gobernantes o líderes que pertenecen a una misma familia. Proviene del griego dynasteia (poder o dominio) y se usa principalmente para referirse a monarcas, pero también se aplica a familias que mantienen el poder económico, político o cultural por varias generaciones.

En nuestro entorno, se observa a menudo dicho comportamiento y como se ha ido introduciendo en ciertos modo ese proceso de heredar puesto políticos y cargos públicos de padres a  hijos y familiares cercanos, tanto en la ciudad capital, como provincias del país, donde se está haciendo tradición entre políticos locales de distintas organizaciones .

Hijos, hermanos, sobrinos, o nietos, son beneficiados dentro de las entidades políticas para obtener lugares de relevancia y puestos públicos en los gobiernos de turno, lo que reduce las oportunidades de otros que tienen más años en el ejercicio político y han aportado mucho más que aquellos beneficiados en sus partidos .

Parecería que los puestos políticos se han personalizados, al igual que otros cargos públicos tienen sus descendientes en las organizaciones políticas que han llegado a presidir el gobierno luego del ajusticiamiento de Rafael Leonidas Trujillo Molina, quien dejó como herencia su forma de gobernar .

Es una tendencia que ha ido creciendo e imponiéndose por círculos que llevan apellidos sonoros de prominentes figuras, actitud que debe ser repudiada por la militancia de esos partidos políticos porque socava la democracia interna y el derecho a elegir y ser electo .

fpichardogalarza@gamil.com
Miembro del CDP

El Motín