Team LeBron se lleva un apasionante All-Star Game

El Team LeBron se proclamó ganador del  de 2020 tras imponerse al Team Giannis por 157-155, pero la verdadera ganadora de la noche fue la NBA. La liga había apostado en esta ocasión por un formato de partido muy diferente que había dejado muchas dudas entre los aficionados, pero lo cierto es que este trajo como resultado unos últimos minutos de enorme intensidad y emoción, deparando uno de los mejores partidos que se recuerdan en el fin de semana de las estrellas.

Y es que el último cuarto fue exactamente lo que todo aficionado sueña cuando se habla de este partido: los mejores jugadores del mundo jugando al límite de sus capacidades. En cada celebración o en cada protesta se notaba que había muchas ganas de llevarse el encuentro, y la agresividad de cada defensa o la lucha en cada acción demostraban de forma fehaciente que así era. Tapones salvadores, un bosque de manos intentando robar cada balón, búsqueda de faltas en ataque… Algo impensable en ediciones anteriores.

Inicio de paseo

No obstante, no todo el partido fue así. En la primera parte pudo verse el correcalles que ha caracterizado a este choque durante los últimos años en el que no parece valer otra cosa que no sea lanzar triples en los 5 primeros segundos de posesión o hacer alley-oops. El Team LeBron se llevó el primer cuarto por 53-41 y el segundo fue para el Team Giannis por 30-51, lo que supuso que se donaran 100.000 dólares a cada una de las asociaciones benéficas elegidas, que fueron Chicago Scholars y After School Matters respectivamente.

No es que el nivel de intensidad creciese demasiado en el tercer cuarto, pero el hecho de que el marcador de este estuviera algo más apretado aportó un componente de emoción. De hecho, este periodo terminó con empate a 41 tras una canasta de Rudy Gobert con solo 2,2 segundos por jugarse, lo que hizo que la donación de 100.000 dólares correspondiente se sumase a los 200.000 que se otorgarían en función del resultado final.

Digno de playoffs

Fue entonces cuando llegó el momento culmen de la noche y comenzó la verdadera batalla campal. Partía con ventaja el Team Giannis, que necesitaba anotar solo 24 puntos, mientras que el Team LeBron, que perdía por 9, debía sumar 33, pero con el paso de los minutos esta distancia se fue reduciendo. El conjunto del griego, de mucho más tamaño, tuvo algunos problemas para abrir la pista, lo que les impidió aprovechar esta ventaja de centímetros debido a los pocos espacios que tuvieron hombres como Siakam, Embiid o el propio Antetokounmpo en la pintura. Esto permitió al equipo de James ir recortando distancias, hasta que, tras muchos minutos, se llegó al 156-155, o lo que es lo mismo, el que metiese la siguiente canasta ganaba.

Anthony Davis sería el encargado de hacerlo, pues aprovechó que un cambio defensivo le había dejado emparejado con Kyle Lowry para ganar la posición en la pintura y obligar al base a cometer una falta que le mandó el 4,60. Al ala-pívot le bastaba con anotar uno de sus dos lanzamientos, y, tras fallar el primero, convirtió el segundo y cerró el choque de forma un tanto anticlimática, pues todo el mundo soñaba con ver una canasta ganadora en juego y no desde el tiro libre, aunque esto no fue suficiente para aguar un último periodo memorable en el que cada canasta parecía valer un mundo.

Con 30 puntos en su haber,  fue el máximo anotador del partido, lo que le hizo además ser elegido como el MVP del mismo. El alero tuvo un día bastante fino en el lanzamiento exterior (8/14), y de hecho su racha de acierto en los dos primeros cuartos fue uno de los grandes alicientes de los mismo. En el equipo de Giannis, fue él mismo quien lideró a los suyos con 25 tantos, muchos de ellos logrados en una primera mitad en la que fue de los pocos en tomarse en serio el encuentro.

Redacción