¿Qué hacemos?

Por Fernando A. De León

 El filósofo ateniense, Sócrates, tenía razón cuando decía detestar la democracia. Y, según nuestro criterio, todavía parece justificarse lo dicho por este pensador. Creemos que por lo menos en República Dominicana, por ignorancia, las masas, no sabe seleccionar y elegir gobernantes idóneos.

Y dicho esto por aquel célebre intelecto del pasado, parece tener vigencia. No solo porque sostuvo que los malos gobiernos pueden dar paso a regímenes de fuerza o dictadores, sino a mandatos que se basan en falacias, improvisaciones, corrupción, injusticias y falta de institucionalidad.

Una de dos: o se educa el pueblo dominicano en la político partidario  o, en su defecto, establecemos una norma en las que expertos en la conducta, y “duchos” en el manejo de la cosa pública ausculten, previamente, a los candidatos presidenciales, a fin de que tengamos gobiernos más o menos funcionales.

Y, aunque sea una tarea un tanto ardua, se haría lo mismo con el funcionariado. Luego de leer en historias de la redes, lo dicho por Sócrates, también apelamos a lo que dijo otro filósofo de aquella época ya centenaria. Platón, cuyo nombre de pila es Aristocles, consideró un acto de corrupción el seleccionar a funcionarios que no están preparados para el cargo.

La realidad nos muestra que no basta con promesas y grados académicos para que nuestros mandatarios y funcionarios, hagan la obra de gobierno que merece el sufrido pueblo dominicano. Es evidente que mientras más prometen, menos cumplen; se imponen los intereses y otros malhadados compromisos.

Platón sostenía que, “la incompetencia en una posición de poder puede ser tan dañina como el soborno y el fraude”, en cuanto a nuestro sistema político, muy acertado.

En busca de notoriedad y otras apetencias políticas, muchos pretenden, sin la capacidad y sensatez necesaria, ser funcionario. Como resultado se lacera lo que deben ser nuestros nortes institucionales.

Y a propósito de todo esto, el presidente del Consejo Directivo de Indotel en el actual gobierno, Guido Gómez Mazara, ha dicho insistentemente que en nuestro país hay individuos (en este caso funcionarios), que “piensan con faltas orográficas”; persiste el “arrabal” en nuestra política doméstica.

*El autor es periodista, miembro del CDP en Nueva York, donde reside.

El Motín