Portaviones Gerald Ford llega al Caribe y Venezuela anuncia “fase superior”

El portaaviones Gerald Ford llegó al área de influencia del Comando Sur de EEUU junto al Mar Caribe, para sumarse al despliegue ordenado por Washington para luchar contra el narcotráfico. El barco de guerra más grande de la Armada estadounidense, con 4.000 marineros y decenas de aeronaves a bordo, y los otros buques escoltas que le acompañan recibieron instrucciones de navegar al Caribe el pasado 24 de octubre desde las costas de Croacia, donde permanecían tras haber fondeado varios días en Mallorca.

Según la Agencia Reuters, observadores navales detectaron la presencia del destructor Bainbridge, que navega junto al Gerald Ford, frente a la costa de Puerto Rico en la madrugada de hoy martes. Precisamente en la isla del Encanto se encuentran los aviones de combate F-35, que forman parte del mismo operativo.

“El despliegue del Grupo de Ataque del Portaaviones USS Gerald Ford representa un paso crucial para reforzar nuestra determinación de proteger la seguridad del hemisferio occidental y la seguridad del territorio estadounidense”, subrayó el almirante Alvin Holsey, al frente del Comando Sur. Sobre el poderoso portaaviones permanecen escuadrones de caza y ataque, de ataque electrónico, de mando y control aerotransportado y de combate y ataque marino con helicópteros, además de aviones de reabastecimiento.

Desde que empezaran los ataques a principios de septiembre, los misiles estadounidenses han hundido 19 presuntas narcolanchas y un submarino, cobrándose la vida de 76 personas, 45 en el Caribe y 31 en el Pacífico.

En el Caribe Sur ya se encuentran los destructores USS Gravely (que se acercó a unos pocos kilómetros de la costa venezolana a su paso por Trinidad y Tobago, donde un cuerpo de marines realizó ejercicios militares de asalto), el USS Jason Dunham y el USS Sampson. Junto a ellos han navegado los transportes anfibios USS Fort Lauderdale y el USS San Antonio, así como el crucero Lake Erie y el buque de combate litoral USS Minneapolis-Saint Paul, además de un submarino de propulsión nuclear.

En Caracas ya era conocida la incorporación del Gerald Ford al “bloqueo” del Caribe. En las horas previas, el general en jefe Vladimir Padrino López anunció el inicio de la fase superior del Plan Independencia 200, que supone “el despliegue masivo de medios terrestres, aéreos, navales, fluviales y misilísticos, además de sistemas de armas, unidades militares, milicia bolivariana, órganos de seguridad ciudadana y comandos para la defensa integral”.

El chavismo ha elevado así la alerta militar en Venezuela, convencido de que EEUU atacará en el territorio continental con la excusa de luchar contra el narco y con el objeto de provocar un cambio de régimen.

“Esta derecha maltrecha (en referencia a la oposición democrática) desapareció del escenario político nacional y sólo le queda amamantar las amenazas de la bestia imperialista del norte”, elucubró Maduro durante su programa semanal de televisión. Además de activistas, periodistas, familiares y ciudadanos de todo tipo, el chavismo ha llenado sus mazmorras con dirigentes de primer, segundo y tercer plano de la oposición.

El decano del Colegio de la Abogacía declara que la nota que ordenó difundir García Ortiz era de “inusitada gravedad”: “Nunca habíamos vivido una situación como esta”

Sobre el tablero geopolítico de las Américas ha repercutido también el anuncio de Daniel Noboa, presidente ecuatoriano, quien ha asegurado en sus redes sociales que María Corina Machado la ha invitado a la recogida del Premio Nobel de la Paz y que “será un honor estar contigo en Noruega. Tu lucha representa el coraje de toda una región que se niega a rendirse”.

El Motín