Pareja argentina atrapada por la guerra en Dubái

Era el viaje de sus sueños, el que habían ahorrado durante años. Dubái era el último destino de un recorrido de varias semanas. “Nuestro primer rumbo fue Vietnam y después hicimos Tailandia, los dos con tour. Para ahorrar un poco más de plata en la vuelta, decidimos venir por nuestra cuenta a Dubái, donde íbamos a estar cinco días para terminar nuestro gran viaje”, explicó Viviana Vidal, de 52 años, acompañante terapéutica que viajó junto a su marido, Juan Ramón Fuentes, de 56 años, recientemente jubilado.

Habían salido de la Argentina el 4 de febrero. Tras recorrer el sudeste asiático, el 26 de febrero partieron desde Tailandia y llegaron a Dubái al día siguiente. Sin embargo, apenas un día después de su llegada el 28 de febrero, la pareja de Comodoro Rivadavia quedó varada en Dubái tras los bombardeos de Israel y Estados Unidos contra Irán y las posteriores represalias en la región.

Emiratos Árabes Unidos (EAU) fue alcanzado por múltiples misiles y drones iraníes debido a su condición de aliado estratégico de Estados Unidos. Esos ataques impactaron en varios sectores clave de Dubái, como hoteles de lujo, el principal aeropuerto del país con uno de los mayores tráficos de pasajeros del mundo y el puerto de Jebel Ali.

Ese mismo día, algunas horas antes del ataque, la pareja había decidido hacer una excursión a Abu Dhabi. “Cuando volvíamos del paseo, vimos humo, pensamos que había sido un accidente, que se había quemado algún edificio. Cuando llegamos al hotel, nos fuimos a la pileta y de repente vimos arriba como una ola roja. En nuestra inocencia pensamos que eran fuegos artificiales”, sostuvo Viviana.

Y añadió: “Nos parecía raro porque esos ‘fuegos artificiales’ tenían estruendo, ruido. Era una cosa roja que iba creciendo de a poco. También escuchamos sirenas y pensamos que tenían que ver con el Ramadán, cuando anuncian el momento de romper el ayuno. Pero en la pileta nos mandaron un mensaje desde la Argentina preguntando cómo estábamos y ahí nos enteramos de lo que estaba pasando en Dubái”.

Desde el ataque, la pareja de Comodoro Rivadavia intenta volver a la Argentina, sin éxito. El viaje que debía durar apenas cinco días en Dubái empieza a sentirse eterno. La incertidumbre es lo que más pesa. “Es todo muy incierto. Eso es lo que más afecta: no saber hasta cuándo vamos a estar acá. Para nosotros, que no estamos acostumbrados a estar lejos de nuestro país y de nuestra gente, es difícil”, contó la acompañante terapéutica.

Y agregó: “Psicológicamente te juega en contra no saber qué va a pasar. No es un juego de chicos lo que está pasando y uno no sabe cómo puede terminar. Un día soñábamos con venir acá y hoy soñamos con poder irnos”, afirmó.

El Motín