Nagasaki, el 81 aniversario de la bomba atómica inquieta a los pacifistas

Mientras Japón conmemora el aniversario de las bombas atómicas de 1945, sus dirigentes impulsan un nuevo debate sobre las armas nucleares que pone en cuestión la tradicional postura pacifista del país.

La Constitución japonesa renuncia al uso de la fuerza militar ofensiva y los sucesivos Gobiernos han mantenido durante décadas el compromiso de no poseer armas nucleares, no producirlas ni permitir su entrada en el país.

Ese compromiso está ahora sometido a presión, mientras los vecinos de Asia oriental, en particular China, refuerzan sus capacidades militares y persisten las dudas sobre la fiabilidad del principal apoyo de seguridad de Tokio, Estados Unidos.

La primera ministra japonesa, Sanae Takaichi, se ha negado a aclarar si mantendrá la postura conocida como los tres principios no nucleares y el mes pasado el ministro de Defensa, Shinjiro Koizumi, pidió un “debate sin tabúes” sobre el tema.

En diciembre, un alto cargo del Gobierno que no fue identificado sugirió en una sesión ‘off the record’ con medios locales que Japón debería contar con armas nucleares.

El comentario fue ampliamente recogido por los principales medios japoneses, entre ellos la cadena pública NHK y el diario Asahi Shimbun, y desencadenó críticas públicas.

“Si lo miro con cinismo, no puedo evitar pensar que quizá ella quiere cambiar de verdad”, afirma Satoshi Tanaka, de 82 años, activista y símbolo del compromiso antinuclear de Japón, que sobrevivió al ataque de 1945 contra Hiroshima.

El país conmemoró el jueves el 81 aniversario del bombardeo de Hiroshima y hará lo mismo el domingo para recordar el ataque contra Nagasaki. La ofensiva de agosto de 1945 llevada a cabo por Estados Unidos causó la muerte de más de 210.000 personas, muchas de ellas por los efectos de la exposición a la radiación.

Sigue siendo la única vez que se han utilizado armas atómicas en una guerra y fue uno de los últimos grandes actos de la Segunda Guerra Mundial.

“Nuevo militarismo”

La administración Takaichi acomete este año una profunda revisión de la estrategia de Defensa nacional ante la expansión de las ambiciones militares de China.

La primera ministra ya ha levantado la prohibición autoimpuesta por Japón de exportar armamento y ha incrementado el gasto en Defensa, al tiempo que impulsa una reforma de la Constitución.

El Motín