El esperado encuentro entre María Corina Machado, la líder opositora venezolana y premio Nobel de la Paz, y el presidente Donald Trump en la Casa Blanca se dio este jueves a puerta cerrada, de manera más discreta de lo que se esperaba.
Machado llegó alrededor del mediodía a la Casa Blanca, sin que ni Trump ni ningún miembro de su gobierno la recibiera frente a las cámaras, como suele ser habitual con otros líderes políticos.
Un colaborador de Machado dijo que el encuentro “fue muy bien” e incluyó “una conversación privada primero y un almuerzo después”.
Tras la reunión, en la que Machado obsequió al presidente estadounidense con su medalla del Nobel, la líder opositora ofreció unas palabras a un grupo de venezolanos que se había congregado para expresarle su apoyo: “Sepan que contamos con el presidente Donald Trump para la libertad de Venezuela”, dijo.
A continuación se trasladó al Capitolio, donde un grupo de legisladores la esperabn para sostener una reunión. A su salida de la sede del Congreso, Machado contó brevemente cómo fue su encuentro Trump.
“Me impresionó mucho lo claro que está. Cómo conoce la situación de Venezuela, cómo le importa lo que está sufriendo el pueblo de Venezuela. Y yo le aseguré que la sociedad venezolana está unida. Más del 90% de los venezolanos queremos lo mismo, queremos vivir con libertad, con dignidad, con justicia. Queremos a nuestros hijos de vuelta en casa. Y que para que eso ocurra, tiene que haber democracia y libertad”, dijo Machado.
“Pueden tener la seguridad de que el presidente Trump está comprometido con la libertad de todos los presos políticos de Venezuela y con la libertad de todos los venezolanos”, añadió.
Entrega del Nobel
También contó que le “presentó” al presidente Trump la medalla del Nobel de la Paz que recibió en diciembre como “un reconocimiento por su compromiso único con nuestra libertad”.
La opositora venezolana había dicho la semana pasada que compartiría el galardón con Trump, pero el Comité Nobel aclaró posteriormente que no era transferible. “Una vez anunciado el Premio Nobel, no puede ser revocado, compartido ni transferido a otras personas”, afirmó el comité en un comunicado. “La decisión es definitiva y válida para siempre”, dijeron.
Este jueves Machado dijo que “le presentó la medalla” a Trump.
“Y le dije: ‘Hace 200 años, el general Lafayette le entregó al presidente una medalla con la cara de George Washington a Simón Bolívar, que siempre atesoró. Justo 200 años después, la gente de Bolívar le está devolviendo a Washington una medalla en reconocimiento”, explicó la opositora.
“Es también una profunda expresión de gratitud por el invaluable apoyo del presidente Trump y de los Estados Unidos al pueblo venezolano en esta lucha decisiva por nuestra independencia y la restauración de la soberanía popular. El hecho de que este gesto tenga lugar dos siglos después, casi como un espejo histórico, le otorga un poder simbólico excepcional”, agregó Machado, según un comunicado hecho público tras el encuentro.
Horas después, Trump confirmó en un mensaje en su red Truth Social que había recibido el premio de manos de Machado.
“Fue un gran honor para mí conocer hoy a María Corina Machado, de Venezuela. Es una mujer maravillosa que ha pasado por muchísimo. María me entregó su Premio Nobel de la Paz por el trabajo que he realizado. Un gesto maravilloso de respeto mutuo. ¡Gracias, María!”, escribió el mandatario.
“Esto es increíblemente vergonzoso y perjudicial para uno de los premios más reconocidos del mundo”, escribió en sus redes sociales Raymond Johansen, secretario de la ONG Ayuda Popular Noruega y exconcejal de Oslo.
La visita de Machado a Washington ocurrió casi dos semanas después de que Estados Unidos lanzara una operación militar en Caracas en la que detuvieron al presidente Nicolás Maduro y a su esposa, Cilia Flores, quienes fueron trasladados a Nueva York para ser enjuiciados por cargos relacionados con el narcotráfico.
El gobierno de Venezuela recayó entonces en la vicepresidenta ejecutiva del gobierno de Maduro, Delcy Rodríguez, con quien Trump ha establecido negociaciones que han dejado al margen a Machado y al excandidato presidencial de su movimiento opositor, Edmundo González.
El miércoles, Trump se refirió a Delcy Rodríguez como una “persona fantástica” con quien tuvo una “larga llamada” telefónica.
“Es alguien con quien hemos trabajado muy bien”, señaló en una rueda de prensa desde la Casa Blanca. “Creo que nos estamos llevando muy bien con Venezuela”, concluyó.


