Irán estalla: protestas masivas sacuden Teherán

Los habitantes de Teherán salieron a las calles y gritaron desde sus casas la noche del jueves, tras el llamamiento del príncipe heredero iraní en el exilio a una manifestación masiva contra la República Islámica.

Poco después de que comenzaran las protestas, el acceso a internet y a las líneas telefónicas fue cortado en gran parte de Irán. La empresa de ciberseguridad Cloudflare y el grupo NetBlocks confirmaron la interrupción del servicio y la atribuyeron a una interferencia directa del Gobierno iraní.

Las llamadas a teléfonos fijos y móviles desde Dubái hacia Irán no lograban conectarse. En anteriores ocasiones, este tipo de apagones de comunicaciones ha precedido a duras campañas represivas por parte de las autoridades. Las protestas suponen una nueva escalada de un movimiento que comenzó por el deterioro de la economía iraní y que se ha extendido por ciudades y zonas rurales de todo el país.

La movilización también representa la primera prueba del alcance del llamamiento del príncipe heredero Reza Pahlavi, hijo del último sha de Irán, que huyó del país poco antes de la Revolución Islámica de 1979. Pahlavi había convocado manifestaciones a las 20:00 del jueves y del viernes.

Cuando llegó la hora fijada, numerosos barrios de Teherán estallaron en cánticos, según testigos. Entre las consignas se escucharon gritos de “¡Muerte al dictador!” y “¡Muerte a la República Islámica!”, así como lemas a favor del antiguo régimen monárquico, como “¡Esta es la última batalla! Pahlavi volverá”. Miles de personas fueron vistas en las calles.

En un comunicado, Pahlavi llamó a la movilización popular. “Gran nación de Irán, los ojos del mundo están puestos sobre vosotros. Salid a la calle y, como un frente unido, gritad vuestras reivindicaciones”, afirmó. También advirtió a la República Islámica, a su líder supremo y a la Guardia Revolucionaria de que “el mundo y el presidente Donald Trump os observan de cerca“, y aseguró que la represión “no quedará sin respuesta”.

Las manifestaciones han incluido expresiones públicas de apoyo al sha, algo que en el pasado podía acarrear incluso la pena de muerte, y que ahora refleja la magnitud del descontento popular. Las protestas, iniciadas el miércoles, continuaron el jueves en numerosas ciudades y pueblos. Mercados y bazares cerraron en señal de apoyo a los manifestantes.

El Motín