Santo Domingo.-El exministro de Educación, Ángel Hernández, se refirió a la denuncia presentada en su contra por la Alianza Dominicana Contra la Corrupción (Adocco) como un tema “medio tonto”.
La acusación, por presunto lavado de activo y omisión de datos en su declaración jurada de bienes, fue desestimada por el exfuncionario, quien ofreció su versión sobre la adquisición de una propiedad en Las Terrenas. Hernández insistió en que la transacción forma parte de negocios familiares y no constituye ninguna actividad ilícita.
El origen de la transacción en Las Terrenas
El exministro explicó que todo se remonta a un convenio de compra realizado en el año 2021. Según sus palabras, el proceso se demoró debido a “limitaciones legales” y otras situaciones por parte del vendedor.
“Lo que acordamos fue en el 2021 que, una vez que él terminara de arreglar sus temas legales, me vendía la propiedad a mí, manteniendo el precio”, detalló Hernández. Añadió que, curiosamente, su designación como ministro de Educación ocurrió mientras se constituía la compañía Playa Monrón, que sería la encargada final de adquirir el terreno.
Aseguró que el cierre de la compra se concretó unos quince o veinte días después de que se emitiera el decreto con su nombramiento. “Nosotros hicimos la declaración jurada previa a haberse comprado el solar, y obvio, eso suscitó que se informó posteriormente que esa propiedad era de mi familia también”, sostuvo para aclarar la cronología de los hechos.
“Mover dinero de un lugar a otro”
Al ser cuestionado sobre el origen de los fondos, Ángel Hernández afirmó que el dinero utilizado para la compra del inmueble provino de una fundación familiar, desestimando por completo la acusación de Adocco.
“Eso no es lavado de activo, eso es mover dinero de un lugar a otro”, sentenció el exfuncionario.
Además, señaló que en su declaración jurada del año 2023 también incluyó otras empresas familiares que, aunque ya estaban creadas, no tenían ningún tipo de actividad comercial en ese momento.
Hernández aprovechó la conversación para reflexionar sobre su paso por la administración pública. Manifestó que no le recomienda a nadie ocupar un cargo con tantos recursos e intereses como el Ministerio de Educación.
“Yo personalmente entiendo que no es una buena decisión, para mí que estaba muy tranquilo haciendo cosas que no me molestaban. Pasé por un lugar donde gané muchos amigos, pero también muchos enemigos”, expresó.
A pesar de las dificultades, resaltó los “cambios fundamentales” que se lograron durante su gestión. Mencionó la modificación del currículo y del sistema de evaluación en todos los niveles, así como la elaboración de nuevos libros de texto para secundaria, los cuales, según indicó, no se actualizaban desde hacía diez años.
“La gente se pregunta: ¿Por qué la educación no cambia habiendo un 4%? Se invirtió mucho dinero haciendo instalaciones educativas, pero se descuidaron los aspectos que tienen que ver con la calidad de la educación”, explicó. Finalmente, indicó que los docentes deben recibir formación continua de manera “permanente” para mejorar el sistema educativo.



