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Los dominicanos conmemoramos hoy la histórica gesta patriótica por el respeto a la constitucionalidad y el regreso al poder del derrocado presidente de entonces, profesor Juan Bosch, en 1963: La Revolución de abril de 1965, la más grande demostración de lucha del pueblo dominicano, de unidad cívico-militar por el respeto a la democracia y a la soberanía e independencia conquistada desde el 27 de febrero de 1844.
Pese a ser considerada como un acontecimiento trágico que cambió el curso de la historia, dado el sacrificio y muerte de muchos dominicanos al paso del tiempo y el nivel de conciencia construido desde antes, con la primera intervención militar estadounidense en 1916, esa batalla del 65 que reivindicó la Constitución dominicana de 1963, sigue siendo un referente importante de la unidad política y social que necesita el pueblo dominicano para seguir defendiendo nuestra dignidad como nación soberana.
Este 61 aniversario no solo sirve para honrar la memoria del Coronel de Abril, Francisco Alberto Caamaño Deñó, líder de la Revolución, y a sus compañeros de batalla, valorar y reconocer las manifestaciones civiles de hombres y mujeres que se unieron voluntariamente a la gesta, motivados por el orgullo patriótico, sino para reflexionar sobre el curso del injerencismo y entreguismo que pesa sobre nuestra República Dominicana.
A la vista de todos la Patria de Duarte, Luperón, Caamaño, Las Hermanas Mirabal, y nuestros independentistas, cede su espacio para la injerencia extranjera, particularmente de los Estados Unidos de Norteamérica, cuyos representantes vienen a traer recetas al Gobierno central para satisfacer sus intereses, desde el uso de nuestro territorio para agredir a naciones hermanas, insinuar con quién sí y con quién no nuestro país se relaciona, instalar naves aéreas y efectivos militares en aeropuertos y fronteras, cuestionar la participación del Estado en foros internacionales multilaterales, entre otros tipos de injerencia.
Esta situación plantea una alerta para el país, para el pueblo dominicano; por ello, desde febrero del presente año nuestro Movimiento Izquierda Unida ha llamado a la formación de un Frente Nacional por el Rescate de la Soberanía, de unidad amplia, diversa y plural; y en este orden hemos encaminado varias coordinaciones y contactos políticos, sociales. Y seguimos en acción.
Hoy, se están desarrollando en el país diversas actividades conmemorativas de la histórica gesta, en su 61 aniversario, entre éstas un acto oficial en el Palacio Nacional, encabezado por el presidente Luís Abinader, de juramentación de la comisión para la puesta en funcionamiento del Museo Histórico de la Gesta de Abril, lo cual, sumado a las tradicionales actividades está muy bien, pero, el mejor homenaje a la gesta de abril de 1965, en su esencia política, social e histórica, es salvaguardar la soberanía nacional ante la injerencia extranjera. El pueblo dominicano está muy pendiente de su historia, de sus luchas por la dignidad nacional. Nuestro Movimiento Izquierda Unida le acompaña en ese deber.