Despliegue militar de EE.UU. en el Caribe cuesta 3,000 millones de dólares

CARACAS.-El despliegue militar de EE.UU. de los últimos meses en el Caribe habría costado una cifra cercana a los 3,000 millones de dólares.

Según estimaciones Bloomberg, el costo operativo de los buques desplegados cerca de Venezuela costó 20 millones diarios en su punto máximo, desde mediados de noviembre hasta mediados de enero, hasta la extracción de Maduro.

Asimismo, las operaciones de combate, que incluyen, por ejemplo, horas de vuelo hasta las armas disparadas y los pagos adicionales, se suman a ese costo.

Bloomberg utilizó para sus estimaciones información del Pentágono sobre costos operativos, datos de seguimiento de barcos, fotos satelitales y anuncios de despliegue público.

De esta manera, estiman que, por ejemplo, el despliegue del portaviones Gerald Ford, el más grande del mundo ascendería a 11,4 millones de dólares diarios, teniendo en cuenta sus destructores, submarinos y cruceros con misiles guiados,

También, el USS Iwo Jima, donde fueron confinados Maduro y Flores tras su captura), el USS Fort Lauderdale, el USS San Antonio y la 22.ª Unidad Expedicionaria de la Infantería de Marina costaron 8,59 millones diarios de dólares.

“Estimamos que la Operación Southern Spear, que incluye la Operación Absolute Resolve, probablemente ha costado unos US$2000 millones desde agosto de 2025”, dijo a Bloomberg Elaine McCusker, exinterventora del Pentágono y actual investigadora principal del American Enterprise Institute.

Los gastos superarán lo previsto en el presupuesto del año fiscal 2026, dijo Mark Cancian, del Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales, un centro de estudios bipartidista.

“No hay un fondo de contingencia en el presupuesto del Departamento de Defensa para operaciones imprevistas. Los conflictos tienen un costo adicional”, agregó.

El despliegue continúa

La presencia naval de Estados Unidos en el Caribe continúa consolidándose y, según el mapa actualizado al 12 de febrero, al menos dos grandes unidades de la Armada estadounidense permanecen desplegadas en la región, en un contexto de alta tensión geopolítica y creciente presión estratégica sobre Cuba.

El dato más llamativo para La Habana es la permanencia del USS Gerald R. Ford (CVN-78) en el área del Caribe, bajo el mando de la 4ª Flota. Se trata del portaaviones más moderno y avanzado de la Marina de Estados Unidos, cabeza de una nueva generación de buques diseñados para proyectar poder aéreo, naval y electrónico a escala global.

En el mapa de despliegue de grupos de ataque y grupos anfibios de la U.S. Navy, el USS Gerald R. Ford aparece identificado expresamente como “Caribbean, 4th Fleet”, lo que confirma que su presencia no es puntual, sino parte de una operación estructurada dentro del teatro regional.

El segundo elemento relevante en el Caribe es el USS Iwo Jima (LHD-7), identificado en el mapa como parte del grupo anfibio bajo SOUTHCOM y también vinculado a la 4ª Flota.

El USS Iwo Jima es un buque de asalto anfibio capaz de transportar marines, vehículos, helicópteros y aeronaves de despegue vertical. Está diseñado para operaciones de dese

Este despliegue se produce en paralelo a la intensificación de interdicciones marítimas contra la llamada “flota oscura” que transportaba petróleo sancionado desde Venezuela hacia Cuba, así como a la reciente reconfiguración del escenario político regional tras la captura de Nicolás Maduro.

El Motín