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SANTO DOMINGO.-Con cinco décadas de trayectoria, el Colegio Educreatividad Maternal Pío Pío celebra 50 años de servicio educativo, consolidándose como un proyecto centrado en la formación en valores y en la inclusión como principio fundamental.
Desde sus inicios, el centro ha mantenido una visión clara: ofrecer una educación de calidad enfocada en el desarrollo integral del estudiante, brindando oportunidades reales de inclusión y crecimiento humano.
Evolución académica
La institución comenzó impartiendo docencia en el nivel inicial. Posteriormente, amplió su oferta académica hacia la educación primaria y, más adelante, al nivel secundario, estructurando así un proyecto formativo completo.
Con el paso de los años, el colegio incursionó también en el área de educación especial, atendiendo a niños con condiciones como el trastorno del espectro autista y el síndrome de Down. Actualmente, el centro brinda servicios a un estimado de doce niños en esta modalidad.
El número reducido de estudiantes en esta área responde a una decisión pedagógica: priorizar una atención personalizada que permita dedicar el tiempo necesario a cada proceso educativo sin afectar la calidad formativa.

Inclusión como derecho
Desde la dirección del centro se subraya que la inclusión no es una concesión, sino un derecho.
“A esos alumnos que tienen necesidades especiales, como dice la Constitución, la inclusividad es un derecho constitucional. Esos niños tienen derecho a educarse en un ambiente normal”, explica Dulce Álvarez Sosa, directora del colegio.
La postura institucional sostiene que la convivencia en un entorno educativo regular favorece el desarrollo integral de los estudiantes con condiciones especiales.
“Se ha demostrado científicamente que cuando el niño con condiciones especiales se desarrolla en un ambiente educativo normal, su crecimiento y la evolución de su condición son más fructíferos”.
De acuerdo con esta visión, la interacción cotidiana con compañeros sin condiciones especiales contribuye positivamente al desarrollo psicomotor y humano del estudiante. En contraste, se entiende que un ambiente exclusivamente especial puede limitar ese proceso, al reforzar únicamente conductas similares entre iguales.

Fundación y legado
El colegio fue fundado en 1975 por el doctor Agapito Pérez Luna, oriundo de Sainaguá, San Cristóbal, con la visión de construir un proyecto educativo en constante crecimiento.
En sus primeros años, la institución se dedicaba exclusivamente al nivel inicial, atendiendo hasta el primer grado de primaria. Con el tiempo, el fundador amplió la oferta académica hasta completar los niveles inicial, primario y secundario.
El doctor Pérez Luna fue ingeniero geólogo, egresado de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD), con especialidades realizadas en los Estados Unidos. Además, cursó estudios de Filosofía. Se desempeñó como catedrático en la Universidad Central del Este (UCE) y prestó servicios en las Naciones Unidas. También ocupó el cargo de subsecretario de Agricultura en el área de Planificación.
Adquirió el colegio como una inversión, pero, motivado por su interés en el proyecto educativo, realizó estudios en Administración Escolar en la Universidad Eugenio María de Hostos (UNHIREMOS), consolidando así su compromiso con la educación.

Nueva etapa
A partir del año 2013, la dirección del centro pasó a manos de Dulce María Álvarez Sosa, actual directora.
Con el legado recibido, Álvarez Sosa define hoy el colegio como un proyecto productivo, enfocado en la formación en valores, con una visión inclusiva y humanística.
“No solo nos enfocamos en formar en el ser, sino también hacemos una fusión entre lo que es el ser y el saber”, expresa.

A medio siglo de su fundación, el Colegio Educreatividad Maternal Pío Pío reafirma su compromiso con una educación centrada en la persona, la inclusión y el desarrollo integral de cada estudiante