Cárteles mexicanos imponen la narco-esclavitud en tierras tribales de California

COVELO, California— El sheriff del condado de Mendocino, Matt Kendall, detiene su camioneta en un mirador con vistas al valle Round de California durante su recorrido por una empinada y sinuosa carretera, desde su estación en Ukiah.

“Aquí es donde empiezan los problemas y nunca terminan”, le dice a The Epoch Times.

La soberanía propia de los nativos americanos y las políticas de California que protegen a los inmigrantes ilegales han permitido que los cárteles de la droga mexicanos se apoderen de las tierras de las Tribus Indias de Round Valley, que son parte de una confederación de varias tribus, dice el sheriff.

El valle, famoso por el cultivo ilegal de marihuana en las reservas tribales, está oculto entre cerros boscosos. Es un rompecabezas de parcelas de los nativos y otras que han adquirido particulares hace años.

Kendall creció aquí en la década de 1970. Durante el viaje a Covelo, un pueblo aislado en el valle, el sheriff de 56 años habla sobre los cambios que la zona ha experimentado en las últimas décadas.

“En los años 60 y 70 era un lugar precioso, había mucha libertad”, dice. “Cuando éramos niños, montábamos a caballo y nos divertíamos. Todos los niños del valle tenían un caballo. Íbamos al río. Todos trabajábamos durante el verano acarreando forraje y cortando leña”.

Su nostálgico viaje termina abruptamente cuando pasa frente a un edificio calcinado que muestra murales de mujeres desaparecidas en sus ruinosas paredes: un crudo recordatorio de la violencia que asola al valle.

Algunos carteles colocados a lo largo del camino muestran sus nombres y rostros. Entre ellos está el de Khadijah Rose Britton, una nativa americana que según el FBI fue vista por última vez en Covelo en 2018, cuando fue secuestrada a punta de pistola.

Kendall dice que ahora “hay un poco de agricultura, y luego toneladas y toneladas de marihuana, y prácticamente todo es ilegal”.

“Vemos a muchos hispanos aquí cuando no hay trabajo, ni en aserraderos, ni en viñedos, ni en la tala de árboles. Todos están aquí recibiendo órdenes para cultivar marihuana, y gran parte de esto ocurre en las tierras tribales”.

El sheriff estima que hasta el 80 por ciento de la marihuana ilegal en el condado de Mendocino es cultivada principalmente en las reservas de las tribus nativas, según reportes de vigilancia aérea y de imágenes satelitales que revelan una vasta red de cultivos ilegales.

Los cárteles mexicanos

El sheriff Kendall se encontró en su condado con los cárteles mexicanos por primera vez a mediados de la década de 1990.

“Me dispararon justo ahí, en un cultivo mexicano”, dice mientras señala un sendero entre la maleza.

“Un tipo salta desde una tienda de campaña con una escopeta del calibre 12 y le grito en inglés y español: ‘¡Suéltala o te disparo!’. Sale corriendo y me dispara por encima del hombro”.

Tiempo atrás un grupo de hispanos que cultivaban marihuana en las colinas “estaban desenterrando objetos y destrozando cosas”, dijo Kendall.

“Hace años registramos este lugar con órdenes judiciales. Incautamos miles de plantas”, recordó.

Aunque los cárteles, y quienes trabajan para ellos cultivando y cosechando la marihuana ilícita, son en su mayoría inmigrantes ilegales, en la actualidad Kendall no tiene permitido legalmente llamar al Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) debido al Proyecto de Ley 54 del Senado estatal, que firmó en 2018 el entonces gobernador Jerry Brown (2011-2019).

La ley prohíbe a las fuerzas del orden de los estados y locales utilizar sus recursos para ayudar a las agencias federales de control migratorio, incluido el ICE, y también les prohíbe preguntar el estatus migratorio de una persona o compartir información confidencial con los agentes federales.

Hoy en día dos cárteles mexicanos rivales, el Cártel Jalisco Nueva Generación y La Familia Michoacana, aprovechan las políticas de estado santuario de California y la soberanía de las tribus nativas para cultivar marihuana ilegalmente en el condado, dijo el sheriff. Agrega que los cárteles marcan su territorio con pintura en aerosol en diferentes zonas del valle.

Tiroteos frecuentes

“Sabemos que tenemos algunos peces gordos de un cártel mexicano del estado de Michoacán”, dice Kendall, y sospecha que un tiroteo de mayo en la serranía fue por una lucha interna entre integrantes de La Familia Michoacana, que suele enfrentarse con tiroteos en las calles de México.

Un altar con un crucifijo al lado de la carretera marca el sitio donde Jorge M. Zavala Estrella, de 30 años, fue baleado y asesinado en el tiroteo.

“Estos tipos tenían cuentas pendientes por dinero y cultivos de marihuana, y se encontraron cara a cara justo aquí”, dijo, señalando el lugar en Hulls Valley Road.

Otro hombre recibió unos doce disparos y yacía desangrando cerca del borde de la carretera cuando los agentes lo encontraron. Fue trasladado en helicóptero a un hospital fuera del condado y sobrevivió, informó el sheriff.

Un tercer y otro cuarto sospechosos estuvieron involucrados en el tiroteo, y la investigación del homicidio continua, dijo Kendall.

En otro tiroteo de 2022 en el que participaron integrantes del cartel, Kendall estima que fueron realizados unos 300 disparos.

“Había casquillos por todas partes”, dice. “No encontramos una gota de sangre ni algún cadáver”.

Agrega que los tiroteos son comunes, “unos tres o cuatro al año”, y entre las armas de fuego utilizan AK-47, AR-15 y M-16.

Kendall sospecha que el dinero para la infraestructura de los cultivos de la marihuana ilegal procede del sur de la frontera de Estados Unidos, ya que los contenedores de productos químicos tóxicos están etiquetados en español y la mayoría de los lugareños no pueden permitirse pagar los invernaderos y el transporte de tierra y agua.

“Alguien está poniendo el dinero para esto”, dice. “Están invirtiendo millones de dólares en la industria de la marihuana aquí”.

Narco-esclavitud

Según Kendall, las políticas de fronteras “completamente abiertas” de la administración Biden empeoraron las cosas en Mendocino.

“No estoy haciendo política partidista aquí”, dice Kendall. “Es un hecho. Las fronteras estaban abiertas”.

Los inmigrantes ilegales que no pudieron pagar a los cárteles mexicanos el precio completo para cruzar a Estados Unidos contrajeron deudas, y gran parte de esas deudas las están pagando en los cultivos de marihuana, dice Kendall.

En los últimos años, los agentes que trabajan con Kendall vieron un aumento en la trata de personas, ya que los cárteles mueven a más inmigrantes ilegales para cultivar, podar y cosechar los cultivos ilegales de marihuana.

“Es trata de personas con fines de explotación sexual, es trata de personas con fines de explotación laboral, es narco-esclavitud”, dice.

Una víctima le dijo a Kendall que después de cruzar la frontera de México a Estados Unidos lo recogieron en California y el conductor, que trabajaba para un cártel, le informó que lo llevarían al estado de Washington para trabajar en “la industria maderera”.

“He hablado con muchas personas involucradas en los cultivos de marihuana —una vez que las atrapan— y no se habían dado cuenta de que han sido víctimas de trata”, dijo.

Meses después, Kendall encontró al hombre en Mendocino, uno de los tres condados del norte de California —junto con Trinity y Humboldt— que conforman el Triángulo Esmeralda, una zona conocida desde hace mucho tiempo por el cultivo de marihuana.

El Motín