Tony Valverde Victoriano, conocido como Pequeño J, fue capturado este martes en la ciudad de Pucusana, a unos 70 km de Lima, tras un intenso operativo policial internacional que duró seis días.
Valverde está acusado de ser el autor intelectual del violento asesinato de tres jóvenes argentinas el pasado 19 de septiembre en la provincia de Buenos Aires; un caso conocido en los medios de Argentina como el triple crimen de Florencia Varela.
En esa localidad bonaerense fueron encontrados los cuerpos de Brenda del Castillo y Morena Verdi, ambas de 20 años, y Lara Gutiérrez, de 15.
El detenido, de nacionalidad peruana, que algunos medios dicen que tiene 20 años y otros 23, fue capturado dentro de un camión que transportaba pescado.
Tras su arresto, el Pequeño J negó cualquier vínculo con el crimen: “Me están echando la culpa nada más, no matamos a nadie”. También negó ser parte de una red de narcotráfico.

De acuerdo a la información entregada por el Ministerio de Seguridad de la provincia de Buenos Aires, el triple homicidio, que ha conmocionado al país, ocurrió después de que las mujeres fueran conducidas a una vivienda, en una trampa tendida por una organización internacional de tráfico de drogas.
Las mujeres fueron asesinadas esa noche y sus cuerpos fueron enterrados en un jardín, según declararon las autoridades de seguridad a la prensa.
La tortura que sufrieron antes de morir fue transmitida en vivo por redes sociales en un grupo cerrado.
En la grabación, se escucha al jefe de la organización criminal decir: “Esto le pasa a cualquiera que me roba droga”.
Tras el hallazgo de los cuerpos se inició un extenso operativo policial en la región que terminó con la captura de Pequeño J y de otras personas supuestamente relacionadas con el crimen, incluido el argentino Matías Agustín Ozorio, mano derecha de Valverde, de acuerdo a la policía peruana.
“Pequeño J se dirigía al punto de encuentro con Ozorio, pero en vez de encontrarse con su ladero se topó con el personal de la PNP (Policía Nacional del Perú) y quedó detenido”, explicaron fuentes de la investigación citadas por el diario argentino La Nación.
Las autoridades peruanas precisaron que la captura de Valverde se logró mediante un trabajo de inteligencia por parte de la policía bonaerense, que siguió el rastro del teléfono del presunto narcotraficante en su recorrido desde Argentina hasta Perú.
“Teníamos intervenidas las líneas telefónicas utilizadas por Pequeño J y Ozorio. Seguíamos los pasos de los dos sospechosos y sus planes futuros”, le dijo una fuente policial a La Nación.
Según detalló Loayza, Pequeño J tenía previsto llegar a una reunión en Lima con otros presuntos narcos, con la idea de trasladarse después a la ciudad de Trujillo, en el norte del país, de donde es oriundo.



