Erin Patterson

Cadena perpetua a Erin Patterson, asesinó a 3 de sus familiares con hongos venenosos

La australiana Erin Patterson fue condenada este lunes a cadena perpetua sin posibilidad de libertad condicional por 33 años por el asesinato de tres familiares a quienes les dio de comer hongos venenosos.

Durante la audiencia, Patterson no mostró ninguna emoción, pero abrió los ojos al ponerse de pie para escuchar la sentencia.

Por cada uno de los tres asesinatos, Patterson recibió cadena perpetua.

Además, recibió 25 años de condena por el intento de asesinato de una cuarta víctima.

Las cuatro sentencias se cumplirán simultáneamente, y podrá acceder a la libertad condicional en 2056, a sus 83 años.

En julio, la mujer de 50 años fue declarada culpable de asesinar a Don y Gail Patterson, padres de Simon Patterson, su expareja, y Heather Wilkinson, hermana de Gail, con hongos letales escondidos en un plato de solomillo Wellington.

También quiso matar a Ian Wilkinson, esposo de Heather, aunque no lo logró.

En la audiencia de este lunes, el juez Christopher Beale detalló algunas de las circunstancias agravantes que consideró en su sentencia.

En primer lugar, afirmó que hubo una planificación sustancial en la ejecución de los asesinatos.

Patterson había invitado “inusualmente” a Simon, sus padres y sus tíos a un almuerzo y “lo hizo con la intención de matarlos a todos”.

Incluso cuando los invitados al almuerzo estaban en el hospital no colaboró para intentar salvarlos, señaló Beale.

“Usted no mostró compasión por sus víctimas”, sostuvo el juez.

Según el magistrado, la triple asesina podría haberle dicho al personal del hospital que había recolectado hongos, incluso sin admitir que había recolectado intencionalmente los tóxicos, para que los médicos pudieran haber iniciado el tratamiento adecuado antes.

“Nunca sabremos si revelar el uso de hongos recolectados habría marcado la diferencia”, dijo Beale.

“Su falta de remordimiento echó sal en las heridas de todas las víctimas”, declaró. “Hay una gran indignación por la insensibilidad de sus acciones”.

Ian Wilkinson, el tío sobreviviente, había ofrecido a Erin Patterson “el perdón por el daño” que le hizo, y había añadido que deseaba que confesara y se arrepintiera.

“Esa oferta de perdón le ofrece una oportunidad”, le dijo el juez a la victimaria. “Haría bien en aceptarla de la manera que él sugiere”.

El Motín