MADRID.-Ocho meses después de la última guerra —aquella, efímera— en la región, Israel y Estados Unidos han lanzado este sábado un extenso y potente ataque militar contra Irán. Es un episodio inédito en la historia de Oriente Próximo, tanto por ser una operación conjunta desde el inicio como porque, esta vez, su objetivo declarado es tumbar el régimen de los ayatolás. El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, ha dicho que la operación durará “lo que haga falta”, y Donald Trump ha asumido expresamente que pueda haber bajas entre las tropas estadounidenses.
La primera oleada de bombardeos fue dirigida contra los principales dirigentes de la República Islámica, incluidos el líder supremo, Ali Jameneí, y el presidente, Masoud Pezeshkian, pero se desconoce el efecto de esos ataques, según periodistas de medios israelíes que cubren información del ejército. Fuentes cercanas a la operación y una tercera fuente regional sí han asegurado a Reuters que el ministro iraní de Defensa, Amir Nasirzadeh, y el comandante de la Guardia Revolucionaria Mohammed Pakpour han muerto bajo las bombas, aunque esa información no ha sido confirmada oficialmente.
Tampoco hay aún un balance de víctimas entre la población, aunque sí se ha reportado que un ataque contra una escuela de primaria en el sur de Irán se ha saldado con la muerte de al menos 63 personas, muchas de ellas niñas, según la agencia de noticias estatal IRNA.
El presidente de EE UU, Donald Trump, ha definido como “masiva” la Operación Furia Épica —que Israel ha bautizado como Rugido del León— y ha instado al pueblo iraní a tomar el poder, derrocando al régimen teocrático, cuando acabe. Irán, un país con 92 millones de habitantes, ha quedado sin prácticamente conexión telefónica ni internet.
La respuesta de Teherán ha llegado con bombardeos contra varios puntos de Israel y bases militares de EE UU en Oriente Próximo: se han registrado explosiones en Baréin, Qatar, Emiratos Árabes Unidos, Kuwait y Arabia Saudí. El Gobierno iraní ha emitido una declaración en la que define el ataque como “una prueba para la resistencia nacional del pueblo iraní”.
“Esta mañana, el régimen sionista [Israel], en colaboración con el Gobierno estadounidense, atacó nuestra querida patria”, empieza el comunicado. La nota remarca que los bombardeos, como ya ocurrió el pasado junio, se han producido “una vez más durante las negociaciones [de un acuerdo nuclear]”, e interpreta que el objetivo es “socavar la soberanía nacional y la integridad territorial” de Irán.
El ministro israelí de Defensa, Israel Katz, ha confirmado la campaña bélica en torno a las 8.00, hora local (las 7.00 en la España peninsular) y ya desde primera hora de la mañana se han escuchado explosiones en Teherán, la capital iraní. El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, que venía presionando a Trump desde hace tiempo para que forzara un cambio de régimen en Irán, ha asegurado que esta guerra será “mucho más fuerte” que la que lanzó en junio y que su objetivo es “eliminar la amenaza existencial que representa” el Gobierno de los ayatolás. La operación durará, al menos, varios días. “Lo que haga falta”, en palabras de Netanyahu.
Tanto el presidente estadounidense como el primer ministro israelí han coincidido en sus respectivas alocuciones en apuntar a un cambio de régimen como objetivo final. Trump ha prometido la “aniquilación” de la Marina iraní, del programa nuclear y de misiles de ese país, y la “muerte segura” para los integrantes de las Fuerzas Armadas, la Policía y la Guardia Revolucionaria Islámica si no se rinden.
“Irán rechazó toda oportunidad de renunciar a sus ambiciones nucleares”, ha argumentado Trump en un vídeo difundido a través de su red social, Truth. “Puede que se pierdan las vidas de valientes héroes estadounidenses y tengamos bajas, algo que suele ocurrir en la guerra, pero lo hacemos no para ahora; lo hacemos para el futuro y es una noble misión”, ha continuado.
El presidente estadounidense ha instado al pueblo iraní a revolverse contra su Gobierno. “El poder de su libertad está en sus manos”, ha declarado. “Cuando hayamos acabado, depongan a su Gobierno. El poder es de ustedes. Probablemente sea su única oportunidad en generaciones”, ha insistido. Y ha reiterado: “Este es el momento de actuar. No dejen que pase de largo”.
En la misma línea, Netanyahu ha exhortado a los iraníes a tomar el poder: “Es vuestra oportunidad, tomad vuestro destino en vuestras manos”. “Help has arrived” (La ayuda ha llegado), ha dicho en inglés —en medio de un discurso en hebreo— parafraseando el mensaje que el presidente de EE UU dirigió en enero a los manifestantes en Irán, durante los días de represión de las protestas desencadenadas el pasado diciembre.
“Ha llegado el momento de defender la patria y hacer frente al ataque militar del enemigo”, ha publicado el Ministerio de Exteriores de Irán en un comunicado en X. “Al igual que estábamos preparados para las negociaciones, hemos estado aún más preparados para la defensa en todo momento. Las Fuerzas Armadas de la República Islámica de Irán responderán de forma decisiva a los agresores con plena autoridad”, añade.
Antes de divulgar ese comunicado, en el que trata de mostrar una imagen de unidad —todo el país “habla con una sola voz contra la agresión extranjera”, sostiene la nota—, el Ministerio de Asuntos Exteriores había adelantado que el país “no dudará” en responder. La represalia ha comenzado en forma de misiles y drones. Durante la mañana han sonado explosiones en distintos puntos de Israel por la interceptación de misiles. También en países fronterizos como Líbano, Siria o Jordania. Israel ha declarado el estado de emergencia y cerrado su espacio aéreo, como también ha hecho Irak.
También se han registrado ataques y explosiones en Abu Dabi, capital de los Emiratos Árabes Unidos (EAU), en Kuwait, en Qatar y en Baréin. La agencia de noticias estatal de este último país ha informado de al menos tres explosiones, de las cuales al menos una ha sido contra instalaciones militares estadounidenses en el territorio.
Un testigo que oyó tres explosiones en el centro de Teherán antes de que se activaran las alertas o sirenas, informa Ali Falahi. “Se levantaba una columna de humo desde la calle Pasteur, la casa del líder [Jameneí] y sus alrededores”, ha descrito. “Algunos familiares han decidido salir de Teherán, pero nosotros no nos vamos porque en nuestra ruta hay varios cuarteles”, ha explicado otra residente. “Preferimos refugiarnos en un rincón de la casa. Nos han dicho que las gasolineras están llenas”, añade. Un tercer testigo ha afirmado que la mayoría de los ataques se dirigen contra objetivos en el este de Teherán. “En esta zona hay instalaciones sensibles de misiles, nucleares y militares”, ha detallado.
El comunicado del Gobierno iraní llama a la calma a la ciudadanía. Las autoridades, asegura, “continuarán gestionando los asuntos cotidianos del país”. La nota insta también a los iraníes a “no preocuparse por la escasez ni las deficiencias”. “Los insumos esenciales, el combustible y los medicamentos están fácilmente disponibles en todo el país”, sostiene.