La designación de un nuevo titular se produce en medio de sucesivas renuncias, desvinculaciones y señalamientos administrativos.
Santo Domingo.– El Ministerio de Agricultura realizó un nuevo movimiento en su estructura directiva con la designación de Henry Antonio Fernández Camilo como director de Ingeniería, en adición a sus actuales funciones como encargado del Departamento de Construcción y Reconstrucción de Caminos Vecinales.
La disposición está contenida en la Resolución núm. RES-MARD-2026-55, firmada el 21 de agosto de 2026 por el ministro de Agricultura, Francisco Oliverio Espaillat Bencosme. El documento no identifica a la persona que ocupaba anteriormente la posición ni explica las razones que dieron lugar a la vacante.
Informaciones conocidas por este medio señalan que la ingeniera Lidia Marlene Jones Castro, quien se desempeñaba al frente de la Dirección de Ingeniería, habría presentado su renuncia al cargo. Según esas versiones, su decisión estaría relacionada con objeciones a determinados procedimientos administrativos que consideraba incompatibles con sus responsabilidades profesionales.
Hasta el momento no se ha hecho pública la comunicación de renuncia ni existe un pronunciamiento institucional que confirme las causas atribuidas a su salida. En consecuencia, esas circunstancias permanecen pendientes de verificación y aclaración por parte de las autoridades correspondientes.
La resolución establece que Fernández Camilo ejercerá la Dirección de Ingeniería simultáneamente con sus funciones en Caminos Vecinales. Esta doble asignación plantea la necesidad de precisar su alcance administrativo, particularmente si se trata de una acumulación temporal de funciones o de dos cargos independientes.
El artículo 80, numeral 5, de la Ley núm. 41-08, de Función Pública, prohíbe aceptar simultáneamente más de un cargo en el Estado, con las excepciones previstas legalmente. Asimismo, el artículo 144 de la Constitución impide a los servidores públicos desempeñar más de un cargo remunerado, salvo la docencia. La determinación de una eventual incompatibilidad dependerá, por tanto, de la naturaleza de la designación y de si existe más de una remuneración.
RENUNCIAS REGISTRADAS EN JULIO
La salida de Jones Castro se produce después de otra serie de renuncias registradas durante julio en áreas vinculadas directamente con la administración y el despacho del ministro.
Entre los funcionarios que dejaron sus posiciones figuran Enmanuel Acosta Pérez, encargado del Departamento Jurídico; Laura Peralta Ferreras, asesora técnica del despacho, y Rossy Iraida Guerrero Sánchez, directora administrativa.
De acuerdo con informaciones suministradas para esta nota, las tres salidas estuvieron relacionadas con inconformidades frente al ambiente de inestabilidad, la continua rotación de funcionarios y las condiciones internas existentes en la institución.
No todas las comunicaciones de renuncia ni sus motivaciones han sido divulgadas públicamente, por lo que corresponde al Ministerio confirmar formalmente las circunstancias particulares de cada caso.
El 24 de julio, el periódico elCaribe informó sobre una nueva ola de renuncias en departamentos considerados claves. La publicación señaló específicamente que Acosta Pérez había presentado su dimisión semanas antes y dio cuenta de la designación de un nuevo director administrativo mediante la Resolución núm. RES-MARD-2026-48.

MOVIMIENTOS ANTERIORES
Las salidas de julio estuvieron precedidas por las renuncias o desvinculaciones de varios funcionarios de áreas administrativas y operativas.
En abril, distintos medios informaron sobre la salida de al menos siete directivos. Entre ellos figuraron Jesús Manuel Pimentel Bencosme, entonces encargado del Departamento Jurídico; Luis Rodolfo Pérez Suárez, director administrativo, y Adry Valentín Núñez Monegro, encargado de Transportación.
Las comunicaciones atribuidas a algunos de esos funcionarios mencionaban un ambiente laboral poco favorable, interferencias en sus atribuciones y supuestas vulneraciones a procedimientos internos. El ministro Espaillat Bencosme sostuvo posteriormente que varios de ellos ya habían sido desvinculados cuando formalizaron sus renuncias.
Previamente había circulado una carta atribuida a Eduard Francisco Marte Estrella, antiguo encargado del Departamento de Construcción y Reconstrucción de Caminos Vecinales. En esa comunicación se denunciaban supuesto maltrato y alegadas presiones para tramitar obras sin los procedimientos de contratación correspondientes.
El Ministerio de Agricultura rechazó categóricamente esas imputaciones y solicitó a la Dirección General de Contrataciones Públicas, al Ministerio Público y a los órganos de control del Estado investigar cualquier denuncia relacionada con contrataciones, adjudicaciones de obras o procedimientos administrativos dentro de la institución.
CONTRATACIONES BAJO CUESTIONAMIENTO
En julio también generó atención pública una licitación por aproximadamente RD$78.7 millones para contratar una plataforma web multiproveedor de almuerzos y servicios de catering.
Una publicación del periódico elCaribe cuestionó el monto y algunos criterios incluidos en el pliego de condiciones, tomando como referencia otros procesos realizados por instituciones estatales.
Hasta el momento no se conoce públicamente una decisión definitiva de la Dirección General de Contrataciones Públicas que establezca irregularidades o responsabilidades administrativas en ese procedimiento.
DESAFÍOS SANITARIOS Y COMERCIALES
Estos movimientos internos coinciden con importantes desafíos para el sector agropecuario. En julio, el Servicio de Inspección de Sanidad Animal y Vegetal de Estados Unidos, USDA-APHIS, suspendió las operaciones del Programa de Preinspección del Mango Dominicano luego de identificar incumplimientos en los controles de supervisión.
La situación estuvo vinculada al monitoreo de la mosca de la fruta Anastrepha obliqua, no a la mosca del Mediterráneo. El Ministerio informó posteriormente sobre la adopción de medidas correctivas, entre ellas la revisión de trampas, el fortalecimiento de la vigilancia y la reorganización del programa de control fitosanitario.
También persisten los efectos de la peste porcina africana, presente en el país desde 2021, así como las alertas sobre la expansión del caracol gigante africano, detectado originalmente en 2016.
Aunque estas amenazas anteceden a la actual administración, continúan representando desafíos sanitarios que requieren seguimiento técnico, información actualizada y una adecuada coordinación entre las autoridades, los productores y los organismos internacionales especializados.
La sucesión de renuncias, desvinculaciones y cambios directivos ha incrementado el interés por conocer la situación interna del Ministerio de Agricultura.
Quedan pendientes una explicación oficial sobre la salida de Jones Castro, las razones particulares de las renuncias registradas en julio, el alcance de la doble función asignada a Fernández Camilo y el estado de las investigaciones solicitadas respecto de las denuncias anteriores.