Esta fotografía muestra el logotipo de la Organización Mundial de la Salud (OMS) en la fachada de la sede de la organización en Ginebra el 23 de abril de 2025.

Riesgo de una nueva crisis sanitaria: OMS en poder de China

China busca convertirse en el principal financiador de la Organización Mundial de la Salud para asegurarse el control absoluto, una medida que, según advierten los expertos, podría desmantelar la gestión mundial de enfermedades y desencadenar otra catástrofe sanitaria.

Beijing se comprometió a seguir apoyando a la Organización Mundial de la Salud (OMS), según informó la agencia estatal china de noticias Xinhua el 26 de enero, pocos días después de que Washingyon completara su retirada del organismo mundial.

Beijing también desestimó como “infundadas” las acusaciones de Estados Unidos de que las autoridades chinas gestionaron mal el brote inicial de COVID-19, alegando que sus esfuerzos contra la pandemia fueron “transparentes y responsables”.

Sin embargo, el Departamento de Salud y Servicios Humanos de EE. UU. señaló pruebas de que China ocultó información sobre COVID-19 y retrasó la confirmación de la transmisión entre humanos.

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El departamento también afirmó que la OMS “minimizó los riesgos de transmisión asintomática y no reconoció rápidamente la propagación aérea”.

Los datos de la OMS muestran que COVID-19 se ha cobrado 7.1 millones de vidas en todo el mundo hasta el 11 de enero, incluidos 1.2 millones en Estados Unidos. Sin embargo, dado el historial de las autoridades chinas de subestimar los contagios y ocultar información, es difícil evaluar la verdadera magnitud de la pandemia.

Mayor control sobre la OMS

Chen Yonglin, un exdiplomático chino, afirmó que la última promesa de Beijing significa que aprovechará la oportunidad que le brinda la salida de Washington —el mayor contribuyente de la organización, que aportó aproximadamente el 18 por ciento del presupuesto total— para posicionarse como el principal donante y obtener un control total.

“China anunció el año pasado que proporcionaría USD 500 millones adicionales a la OMS durante los próximos cinco años, por lo que Beijing tiene la intención de utilizar estos fondos para controlar la narrativa y bloquear cualquier investigación de la OMS sobre los orígenes de COVID-19”, declaró Chen a The Epoch Times.

Chen afirmó que el equipo de investigación de la OMS, el Grupo Asesor Científico sobre los Orígenes de los Nuevos Patógenos, ya se encuentra paralizado porque las autoridades chinas se niegan a entregar los datos específicos necesarios para rastrear el virus que causa COVID-19, y que ese estancamiento probablemente se convertirá en permanente bajo el dominio chino.

“La investigación actual simplemente se detendrá aquí, lo que hará imposible cualquier rastreo adicional del origen”, afirmó Chen.

Tseng Chien-yuan, profesor asociado adjunto del Departamento de Lengua Hakka y Ciencias Sociales de la Universidad Nacional Central de Taiwán, advirtió que la OMS corre ahora el riesgo de depender de China para obtener la financiación suficiente para mantener sus operaciones.

“Sin ese apoyo financiero tan importante, la OMS se enfrenta a recortes presupuestarios masivos, y sus operaciones, programas de investigación y asociaciones internacionales se verán gravemente afectados, por lo que Beijing aprovechará sin duda esta situación para afianzar su control sobre la OMS”, declaró Tseng a The Epoch Times.

Subvertir el orden mundial

Más allá de la OMS, Chen señaló que el régimen chino trató de dominar el Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas tras la retirada de Estados Unidos de este organismo intergubernamental el año pasado, protegiendo así al régimen de las críticas internacionales por su historial en materia de derechos humanos.

“Es evidente que Beijing está tratando sistemáticamente de poner más instituciones internacionales bajo su control, lo que inevitablemente debilitará los mecanismos de rendición de cuentas y reducirá significativamente la presión diplomática sobre el régimen”, afirmó Chen.

Personal de seguridad monta guardia frente al Instituto de Virología de Wuhan mientras miembros del equipo de la Organización Mundial de la Salud investigan los orígenes de la COVID-19, en Wuhan, provincia de Hubei, China, el 3 de febrero de 2021.

Yeh Yao-yuan, profesor de Estudios Internacionales en la Universidad de St. Thomas en Houston, dijo que Beijing está capturando estas organizaciones para construir un bloque autoritario capaz de oponerse a Occidente.

“A través de esto, China podría remodelar el orden mundial y desafiar directamente a Washington”, dijo Yeh a The Epoch Times.

Tseng afirmó que, aunque Washington esperaba inicialmente que estas instituciones integraran y limitaran a China, Beijing utilizó su poder de veto en el Consejo de Seguridad de la ONU para librar una guerra ideológica contra el mundo libre.

“Aunque Beijing se desvió de la ideología comunista o socialista tradicional, su impulso por derrocar el capitalismo sigue siendo el mismo, y controlar organismos internacionales de todos los tamaños es la forma más fácil de desmantelar el marco existente”, afirmó Tseng.

El Motín