EEUU amenaza a Brasil con “poder militar” para proteger a Bolsonaro

Mientras el Supremo brasileño vota la condena de Jair Bolsonaro por conspirar un golpe que incluía el asesinato de Lula, de su vicepresidente y de un juez, la Casa Blanca ha dado un paso gravísimo: amenazar a Brasil con sanciones y hasta con la fuerza militar.

La portavoz de Trump, Karoline Leavitt, afirmó que el presidente “no tiene miedo de usar el poder económico y militar de EEUU” para defender la “libertad de expresión”.

Pero no hablamos de libertad de expresión. Bolsonaro no está preso por hablar: está acusado de liderar una organización criminal que intentó destruir la democracia. Ya hay dos votos en el Supremo para declararlo culpable.

El juez Alexandre de Moraes lo dijo sin ambages: “Brasil casi volvió a ser una dictadura porque un grupo político liderado por Jair Bolsonaro no sabe perder elecciones”.

Diputados brasileños han respondido:

“Brasil no es patio trasero de nadie”, dijo Lindbergh Farias.

Erika Hilton recordó que la Constitución brasileña, nacida tras la dictadura, castiga los intentos de golpe.

La historia se repite. En 1964, EEUU tumbó al presidente Goulart y bendijo 21 años de dictadura militar. Hoy Trump amenaza a Brasil para salvar a su aliado golpista.

No es defensa de derechos. Es chantaje, colonialismo y miedo a que América Latina decida por sí misma.

Lo llaman libertad de expresión, pero es la vieja doctrina del garrote imperial.

El Motín