Pekín advierte que tomará medidas contra los países que apoyan a los EE.UU.

China ha expresado su preocupación por los planes del presidente estadounidense Donald Trump de restablecer los aranceles aduaneros a los productos chinos y ha advertido que tomará medidas de represalia contra los países que concluyen acuerdos comerciales con los EEUU.

Los anuncios vienen en el contexto de la escalada de la guerra comercial entre las dos mayores economías.

Los Estados Unidos han comenzado a imponer aranceles a las importaciones chinas, acusando a China de prácticas comerciales desleales, incluyendo transferencias de tecnología forzadas y subsidios injustos a empresas de propiedad estatal. China respondió con aranceles aduaneros espejo a los productos estadounidenses.

En junio de este año, las partes anunciaron una tregua temporal y expresaron su voluntad de continuar el diálogo. Sin embargo, el comienzo de julio marcó una nueva etapa de tensión: Donald Trump ha notificado a sus socios comerciales su intención de introducir aranceles adicionales a partir del 1 de agosto, dejando a China a disposición del 12 de ese mes para llegar a un acuerdo.

En este contexto, el periódico en inglés del Partido Comunista Chino, People’s Daily, publicó un comentario en el que destacaba que las negociaciones y la cooperación son la única forma aceptable de resolver la disputa comercial.

Al mismo tiempo, la publicación señala que China no permitirá acuerdos que perjudiquen sus intereses nacionales, incluso si esto significara concesiones temporales de los Estados Unidos sobre aranceles aduaneros. Las autoridades chinas dijeron que están dispuestas a tomar medidas decisivas para proteger sus derechos e intereses legítimos.

En situaciones similares anteriores, Beijing ha restringido el acceso de las empresas estadounidenses al mercado chino, aumentado los aranceles para los productos estadounidenses e iniciado investigaciones contra empresas estadounidenses.

Por lo tanto, las perspectivas de una tregua comercial siguen siendo inciertas, y los inversores y los participantes del mercado mundial siguen vigilando de cerca la evolución, evaluando los riesgos de una nueva escalada del conflicto.

El Motín