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El Motín

Leonel-Danilo gran desafío: restablecer la confianza 

Alejandro Santos

Según nuestro punto de vista más que permanecer en la batalla entre la reelección o no, el objetivo debiera ser como alcanzar una forma de evitar todo tipo de insalvables posiciones y segundo despejar radicalmente la incertidumbre de que uno anda por la eliminación política del otro y viceversa.

Hay preguntas cuyas respuestas pueden guiar hacia verdades que están faltando, estará Danilo dispuesto a no optar como candidato para las elecciones del 2020 a cambio de que pueda volver a presentarse en un futuro?, estará Leonel dispuesto aceptar una reforma constitucional para que Danilo pueda tener la opción de ser candidato o presidente en otro periodo después del 2020?. Si la diferencia entre ambos es de índole política a partir de despejar este punto podrían sentar las bases para avanzar en los demás aspectos y llegar a un gran acuerdo  restableciendo el respeto y la confianza mutua.

Es innegable que Leonel Fernández presidente PLD y Danilo Medina Presidente de la República dominan ampliamente las estructuras y preferencias dentro y fuera del partido. Ambos se han erigido como la representación máxima del liderazgo, hasta llegar casi a un extremo en donde todo lo que se mueve gira en torno a sus voluntades, no hay iniciativas ni decisiones que se adopten sin que obligatoriamente tengan que pasar por su aprobación o desaprobación. Entonces a los ojos de todos es una verdad prácticamente absoluta al día de hoy y es que en el PLD sucede lo que quiera Leonel y Danilo, tanto para bien como para mal.

Este mismo proceso de dominio los ha colocados a los de frente a una dialéctica natural en agrupaciones políticas la de determinar quién tiene más poder para decidir el destino del partido por un lado, y por otro lado lo peor para ambos es la mutua posición de exterminio, en la que la supremacía de uno está basada en la desaparición del otro. La posición extremista tiene su origen en la pérdida de confianza mutua, ambos sienten que no hay espacio para la concertación y concretar acuerdos porque obviamente existen temores de desconocimientos posteriores y la posibilidad de que exista ánimo de venganza por el cometido de oprobio reales o imaginarios.

Si esa rivalidad fuera dentro de un equipo deportivo probablemente fuera mucho fácil resolver, pero dentro de la política es mucho más complejo porque las consecuencias son diferentes, lo que tienen en común el deporte y la política es en

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