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El Motín

De delincuencia y percepción

La lucha contra la delincuencia debe ir más allá de lanzar a la calle guardias y policías

La delincuencia tiene aturdida a la población (DIARIO LIBRE/ARCHIVO)

La impresión generalizada es que las autoridades carecen de un plan para combatir la delincuencia, criminalidad y el narcotráfico y, antes esta tríada de problemas, lucen acorraladas, por tanto, su respuesta no es efectiva.

No es exagerado decirlo, me luce que han perdido la iniciativa y hasta la creatividad para enfrentar esta problemática, que por ratos se desmadra hasta el extremo de que el senador oficialista por la provincia de Peravia, Wilton Guerrero, reclamó la renuncia del director de la Policía Nacional y del presidente de la Dirección Nacional de Control de Drogas.

El propio presidente Danilo Medina en su última aparición frente a los medios de comunicación expuso que hay militares que colaboran con el narcotráfico y que los problemas de inseguridad ciudadana son meras percepción.

El mandatario afirma que en los últimos años la tasa de homicidios se ha colocado por debajo de un 15%, pero la gente no lo percibe igual por lo que ha variado sus hábitos de vida para evitar ser presa de la delincuencia.

Los planes contra la delincuencia, criminalidad y narcotráfico – que calificó de tríada infernal-, no pasan de enviar tropas a las calles, de juntar guardias y policías durante una o dos semanas, pero la delincuencia sigue aturdiendo a la población.

En los últimos años hemos vistos esta acción varias veces y, sin embargo, no se contiene esta tríada infernal mientras los puntos de venta de droga se multiplican como señaló el legislador Guerrero lo que indica que se requiere de otras medidas o un plan más acabado.

Combatir la delincuencia, la criminalidad y el narco va más allá de reconocer la problemática, de explicarlo, debe haber otra visión integral que contribuya a transformar esta “horrible oscuridad” que es la inseguridad ciudadana.

Los que creen que la delincuencia es de percepción sería bueno que abandonen sus escoltas por una hora y caminen por las ciudades, como un dominicano común, a ver sí mantienen su opinión.

La lucha contra la delincuencia debe ir más allá de lanzar guardias y policías a las calles cada cierto tiempo sin planes, más allá del efectismo y declaracionismo.

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