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El Motín

La justicia tarda pero llega, caso Emely Peguero

El jueves 31 de agosto del 2017, una familia fue destruida, una sociedad quedó horrorizada, y la vida de una joven apagada. El cuerpo de Emely Peguero, aquella niña que había desaparecido unos días atrás, el 23 de agosto para ser exactos había sido encontrado en estado de descomposición, en la comunidad La Guama del municipio Cayetano Germosén, provincia Espaillat.

Pero ¿quién se había encargado de cometer tan atroz crimen contra Emely?, el 24 de agosto del 2017 las acusaciones no tardaron en aparecer, el principal sospechoso era su pareja Marlon Martínez con quien esperaba un hijo. El mismo junto a su madre, hizo público un video pidiéndole a Emely que regresara, donde los dos parecían notablemente nerviosos con lo que sólo lograron aumentar la sospecha en ambos.

El 25 de agosto del 2017, Marlon fue apresado y al día siguiente le dictaron 3 meses de prisión preventiva. Por otro lado, el 30 de agosto del 2017, su madre Marlín Martínez se entrega a las autoridades. Más tarde ese mismo día, Marlon admite el cruel asesinato de la jovencita Emely Peguero.

¿Qué había llevado a un joven de familia adinerada a cometer tan horrible crimen?, presuntamente Marlon se había sentido presionado por su madre, quien al enterarse del estado de embarazo de Emely, una joven de familia honrada, lo había tomado con desagrado y le había dicho “resuelve ese problema”, lo que en desesperación llevó al imputado a querer someter a la adolescente de 16 años a un aborto, el cual ella no quería realizarse y ante su negativa el posterior asesinato.

A más de 1 año y 2 meses, Marlín Martínez mantiene su posición de inocencia, diciendo que una madre jamás haría fracasar a su hijo de esa forma, su barra de defensa pide que los cargos sean descargados para ella y puesta en libertad, mientras que los abogados de su hijo piden 5 años para el mismo. El Ministerio Público pide una condena de 30 años para Marlon y 20 para su madre.

Mañana 7 de noviembre, la espera termina y finalmente se conocerá la decisión final sobre la condena por el asesinato de Emely. La sociedad dominicana tiene hambre y sed de justicia, y aguarda con esperanza que el sistema hará las suyas.

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