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El Motín

Desalojan a una anciana de 102 años en La Habana

Fuente externa

La familia de Zoila Batista, una anciana ciega de 102 años, teme por su reciente desalojo de la casa donde vivía desde 1970. El pasado miércoles fuerzas policiales junto a autoridades del Centro Nacional de Investigaciones Científicas de La Habana tomaron por asalto la vivienda, situada en Atabey (municipio Playa), que pertenece al Estado, y trasladaron a la anciana a un apartamento en el reparto Flores.

Según indica a el Nuevo Herald Alfredo González, hijo de Batista, “la policía se presentó a las cinco de la mañana. Rompieron la puerta de entrada y cargaron con todas las pertenencias de mi madre en un camión. Ella gritaba pidiendo que la dejaran quedarse en su casa, pero no hicieron caso”.

Tanto el hijo de la anciana como los demás familiares emigraron a Estados Unidos en 1999 gracias a un visado que obtuvieron en la Lotería de Visas de la Diversidad. Desde entonces Batista quedó al cuidado de dos mujeres a las que regularmente se les envía una remesa.

“El desalojo lo hicieron contra la voluntad de mi madre y de los vecinos. Al presidente del CDR (Comité de Defensa de la Revolución) y a su hijo se los llevaron arrestados porque intentaban impedir que se la llevaran”, añade González, de 71 años, quien reside en Miami.

Las mujeres que cuidaban a la anciana intentaron grabar el desalojo con sus teléfonos celulares, pero la policía se los incautó, asegura. González dice que está intentando renovar su pasaporte cubano para poder regresar a Cuba a visitar a su madre.  

El Departamento de Policía del Municipio Playa confirmó el desalojo. “A las personas adultas se les traslada cuando no pueden valerse por sí mismas. También se toman medidas similares con los que deambulan por las calles”, dijo un oficial que no quiso ser identificado.

Osvaldo González, nieto de Batista, cree que es “inhumano” que trasladen a la anciana a otra vivienda. “Una persona de 102 años es muy sensible ante cambios bruscos de su ambiente. Quieren darle la casa a algún dirigente, por eso han cometido esta atrocidad”, dice.  

Según el nieto de Batista, que trabaja como enfermero en Miami, las propiedades de la zona tienen un alto valor estratégico por estar situadas cerca de las residencias de los altos dirigentes del país. “Cerca de nuestra casa unos vecinos emigraron y la vivienda fue inmediatamente ocupada por un familiar de Raúl Castro”.

La trama sobre los papeles de la vivienda de la anciana es complicada, como ocurre frecuentemente en Cuba, un país que ha vivido varias olas de expropiaciones por parte del Gobierno.

Como explican los familiares, en 1970 Zoila Batista se mudó a vivir en esa casa luego de que su hijo menor perdiera la vida en el Servicio Militar Obligatorio y Alfredo González, ingeniero de profesión, comenzara a trabajar para el Centro Nacional de Investigaciones Científicas.  

“La casa nos la dieron como un medio básico. Es propiedad del Estado, pero en ella podíamos vivir nosotros en usufructo. La casa que era de nuestra propiedad en San Miguel del Padrón la tuvimos que entregar y se la dieron a un trabajador del Centro de Investigaciones Científicas”, dice por teléfono Alfredo González.

Según González después que él emigró en 1999 varios funcionarios habían alertado a la anciana de que debía abandonar la propiedad. “Ella siempre decía: esta casa me la dio Fidel. De aquí no puede sacarme nadie. Pero esta gente pasaron hasta por arriba de Fidel”, agrega. 

Cuba cuenta con un déficit habitacional de más de 880.000 viviendas y un fondo habitacional que se considera deteriorado e incluso crítico por parte de las mismas autoridades. Según un reciente informe gubernamental expuesto ante el Parlamento, solo en la capital cubana hacen falta 206.000 viviendas.

Fernando González, un vecino de Zoila Batista relató vía telefónica que el desalojo se produjo “como en los tiempos de Batista”.

“Así mismo como te cuentan en historia que desalojaban a los campesinos. Así le hicieron a esa pobre mujer. Esto ha sido un desastre total”, afirma.

González dice que el hijo del presidente del CDR ha sido liberado este viernes y que la Policía ha amenazado a varios vecinos que protestaron por el desalojo.

“Llevaron a esa anciana a un apartamento pequeño, un lugar que ella no conoce”, denunció. “Frente a la puerta del edificio donde ahora está viviendo hay una fosa desbordada con todo tipo de porquerías. Todo esto ha sido una gran injusticia”.

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