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El Motín

Un pago millonario saudí a Estados Unidos alimenta las conjeturas del caso Khashoggi

La Vanguardia

Las relaciones entre Riad y Washington están siendo observadas al detalle desde que desapareció el periodista saudí Jamal Khashoggi en el consultado de Arabia Saudí en Estambul hace poco más de dos semanas. Por si no fuera suficientemente intrigante el hecho de que Donald Trump se haya propuesto ponerse al lado de la monarquía saudí y proporcionar una cobertura de lo que a estas alturas ya se considera un asesinato, las informaciones de un pago millonario saudí a Estados Unidos el día que su secretario de Estado, Mike Pompeo, visitaba al rey de la casa Saud alimentan todavía más las sospechas de que ambas potencias están confabulando.

El periódico The New York Times revela que Arabia Saudí había prometido a la administración Trump 100 millones de dólares por los esfuerzos estadounidenses destinados a estabilizar las áreas liberadas del Estado Islámico en Siria. El dinero llegó el martes, coincidiendo con la reunión del enviado diplomático del presidente estadounidense con los líderes del reino para hablar del caso Khashoggi, de cuyo asesinato los saudíes se desvinculan pese a las numerosas informaciones filtradas a la prensa que apuntan a Riad.

Asegurarse esta financiación a la lucha contra el terrorismo representa una victoria para Trump, que siempre se queja del gasto que hace Estados Unidos en el extranjero y trata que los aliados carguen con la mayor carga del gasto. Pero el momento elegido para hacer la transferencia ha levantado sospechas. “El momento no es una coincidencia”, afirmó al periódico un funcionario estadounidense involucrado en la política de Siria que habló bajo condición de anonimato.

La desaparición de Khashoggi ha levantado críticas y peticiones a Trump para que rompa sus lazos con el príncipe heredero saudí, Mohamed bin Salman, pero el mandatario ha dejado claro que no está dispuesto a que la muerte del periodista que colaboró desde 2017 para The Washington Post arruine sus negocios millonarios con los saudíes.

Preguntado ayer por los periodistas sobre si está cubriendo las espaldas a Arabia Saudí, Trump respondió que “en absoluto”, pero insistió en que este país es “un aliado” de Estados Unidos y un importante cliente para sus exportaciones, ya que, aseguró, han hecho algunos de “los mayores encargos de la historia” estadounidense.

De ahí que Trump sea el primer interesado en que Arabia Saudí se vaya de rositas en este caso. Por eso a principios de semana, después de hablar con el rey saudí, sugirió que Khashoggi podría haber muerto en manos de “asesinos que actuaron por cuenta propia”. Una teoría que Riad está dispuesta a admitir con el fin de expulsarse cualquier responsabilidad.

La ‘verdad’ se sabrá, según auguró Trump ayer, a finales de esta semana.

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