El Motín

Por qué hay mujeres en India que están usando una máscara de vaca

BBC

¿Son las vacas más importantes que las mujeres de India?

Eso denuncia Sujatro Ghosh en un proyecto fotográfico que muestra a mujeres con una máscara de vaca.

“Estoy perturbado por el hecho de que en mi país las vacas son consideradas más importantes que una mujer, porque a una mujer que es violada le toma mucho más tiempo obtener justicia que a una vaca, a la que muchos hindúes consideran un animal sagrado”, dice el fotógrafo , que vive en Delhi, a la BBC.

El trabajo del fotógrafo de 23 años se ha hecho viran en India, al tiempo que ha desatado la ira de algunos radicales hindúes.

India aparece frecuentemente en las noticias sobre crímenes contra mujeres y, según estadísticas del gobierno, se reporta una violación cada 15 minutos.

“Estos casos pasan años en los tribunales antes de que los culpables sean castigados. En cambio, cuando una vaca es sacrificada, los grupos extremistas hindúes inmediatamente van a matar o golpear a cualquiera que sea sospechoso del hecho”, añade Ghosh.

El proyecto, según él, es “su manera de protestar” contra la creciente influencia de los grupos vigilantes de protección de vacas que se han visto envalentonados desde que el partido nacionalista hindú Bharatiya Janata, liderado por el primer ministro Narendra Modi, llegó al poder en mayo de 2014.

“Me preocupé por el linchamiento de Dadri (un musulmán al que mató una multitud hindú a causa de los rumores de que había almacenado y consumido carne de res, en septiembre de 2015) y otros ataques religiosos similares contra musulmanes por parte de vigilantes de vacas”, cuenta Ghosh.

En los últimos meses, la humilde vaca se ha convertido en el animal más polarizador de India.

“Mezcla peligrosa de religión y política”

El partido Bharatiya Janat insiste en que el animal es sagrado y debe ser protegido. La matanza de vacas está prohibida en varios estados del país.

Hay castigos severos para los que infrinjan la norma y el parlamento está considerando aprobar la pena de muerte para castigar el hecho.

Pero la carne de vaca es un alimento básico para musulmanes, cristianos y millones de la casta dalit (antiguamente intocables o parias), que han estado en el extremo receptor de la violencia perpetrada por los grupos de vigilantes de vacas.

Casi una docena de personas han muerto en los últimos dos años en nombre de las vacas. Los blancos son escogidos a menudo basados ​​en rumores sin fundamento y los musulmanes han sido atacados incluso por transportar vacas para obtener leche.

Ghosh, que es de la ciudad oriental de Calcuta, dice que se enteró de “esta mezcla peligrosa de religión y política” después de que se mudó a Delhi hace unos años y que “este proyecto es una forma silenciosa de protesta”, que cree que puede “tener un impacto”.

Así que a inicios de junio, durante una visita a Nueva York, compró la máscara de vaca y, a su regreso, comenzó a retratar a las mujeres frente a lugares turísticos y edificios gubernamentales, en las calles y en la intimidad de sus hogares, en un bote y en un tren, porque “las mujeres son vulnerables en todas partes”.

“Fotografié a mujeres de todas las partes de la sociedad, comencé el proyecto en Delhi, ya que la capital es el centro de todo: política, religión, la mayoría de los debates comienzan aquí”, cuenta.

“Tomé la primera foto frente a la icónica Puerta de la India, uno de los lugares turísticos más visitados del país, luego fotografié a una modelo delante del palacio presidencial, a otra en un barco en el río Hooghly en Calcuta, con el puente de Howrah como telón de fondo”, indica.

Sus modelos han sido hasta ahora amigas y conocidas porque, explica que “es un tema tan delicado, que habría sido difícil acercarse a extrañas”.

Hace dos semanas, cuando lanzó el proyecto en Instagram, la respuesta fue “positiva, se hizo viral la primera semana, mis seguidores e incluso gente que no conocía lo apreciaron”.

Amenazas

Pero después de que la prensa india lo cubrió y publicó la historia en Facebook y Twitter, comenzó el fuerte rechazo.

“Algunos escribieron comentarios amenazándome. En Twitter, algunos dijeron que yo y mis modelos debíamos ser llevados a la Jama Masjid [mezquita] de Delhi y ser sacrificados, y que nuestra carne debía ser comida por alguna una mujer periodista y una mujer escritora que los nacionalistas desprecien. Dijeron que querían ver a mi madre llorar por mi cuerpo”, detalla.

Algunas personas también contactaron a la policía de Delhi, para acusar a Ghosh de instigar disturbios y pedir que lo arresten.

Ghosh no se sorprende ante la hostilidad y admite que su trabajo es un “comentario indirecto” hacia el partido Bharatiya Janat.

“Estoy haciendo una declaración política porque es un tema político. Pero si profundizamos en las cosas, vemos que la supremacía hindú siempre estuvo ahí, solo acaba de salir a la luz con este gobierno en los últimos años”, señala.

Las amenazas no lo asustan. “No tengo miedo porque estoy trabajando por un bien mayor”, dice.

Una consecuencia positiva del proyecto que se ha vuelto viral es que ha recibido muchos mensajes de mujeres de todo el mundo diciendo que también quieren ser parte de esta campaña.

Así que la vaca, dice, seguirá viajando.