Anuncios
El Motín

Miguel Ángel Silvestre, de sex symbol español a ícono gay global

Miguel Ángel Silvestre es el actor fetiche de Hollywood. Con un carisma único y una carrera en ascenso, fue descubierto por la plataforma digital Netflix y hoy brilla en sus tres personajes antagónicos en Sin tetas no hay paraíso, Sense 8 y Velvet.

Nacido en en Castellón de la Plana (Valencia), a los 35 años su talento superó las barreras internacionales e idiomáticas. Hoy Nómade. Vive prácticamente en los Estados Unidos -en Los Ángeles- y su casa en Madrid.

La actuación llegó como una oportunidad y luego se convirtió en una elección. “En la vida existe el factor suerte pero la pasión es muy importante”, resaltó en actor en una entrevista concedida al medio Univisión.

Silvestre soñaba con convertirse en tenista, pero una lesión lo dejó fuera de las canchas. Su tío lo acercó a los escenarios y a los 21 años aceptó un reto actoral y al tiempo descubrió su verdadero amor.

Personajes secundarios, campañas publicitarias como modelo y algún concursos de bellezas, hasta que en 2008 recibió la propuesta para protagonizar la serie Sin Tetas no hay Paraíso. El papel de Rafael Duque, alias “El Duque” un narcotraficante. Inquieto, Silvestre le dio un toque personal al personaje, la voz. Rasposa y ronca.

Desde entonces las ofertas laborales fueron in crescendo, hasta que en 2013 le llegaron los dos roles que lo llevarían a conquistar tierras lejanas. Con su papel secundario en Los Amantes Pasajeros, film de Pedro Almodóvar y la serie Velvet, donde interpreta al galán Don Alberto Márquez.

Con este último enamoró el público argentino con una historia de amor prohibido junto a su compañera de elenco Paula Echevarría. “Si me enamoro de alguien, a ver quién se atreve a decirme que no, tengo a García Lorca en las venas y es algo que no se puede controlar”, confesó.

La narración transita en los años 50 en España, en medio de finas telas y vestidos de alta costura de las galerías. El vestuario hace que los espectadores se sumerjan con el tono y llevó a Silvestre a ser elegido como imagen de importantes firmas de sastrería.

En paralelo – antes de terminar de grabar- fue convocado por los hermanos con Wachowski- para convertirse en el ícono gay del momento: Lito Rodríguez, un actor mexicano con una vida paralela que hace lo imposible por esconder su homosexualidad, hasta que ya no pudo más. Su historia ha sido de las que más repercutió en el público rompiendo los moldes de la narrativa sexual. “Sense8 tiene un público global, habla de muchas personas y culturas, llegar a Corea y ver que la gente ha conectado con tu personaje… Lito, debido a esta necesidad que tiene de ser fiel a sí mismo, de tener libertad, conecta con muchas personas. No sólo porque sean o no homosexuales, sino porque hay demasiadas culturas y países en los que no te puedes expresar como realmente deseas”, resaltó al medio español El Mundo.

La segunda temporada de la producción de la plataforma digital -estrenada recientemente- generaba gran expectativa. Al igual que su incursión en la tercera de Narcos (aún sin fecha de debut), donde adelantó que será “un chico adoptado por el cartel y enviado a Harvard a estudiar”.

Con una amplia proyección internacional ya lo comparan con Javier Bardem, Penélope Cruz y hasta Antonio Banderas. Además de ser un referente de estilo masculino Para los expertos su costado seductor e humanitario es un gran aliado.

Es un aficionado de los deportes como el surf y apoya las acciones ecologistas como la campaña de la ONG Oceana que incentiva la pesca sostenible. “El futuro de la vida sobre la Tierra depende de la salud de los océanos. Apoya conmigo a @OceanaEurope y su lucha para acabar con la sobrepesca”, resaltó Silvestre.

Anuncios