El Motín

Revelan hijo de Donald Trump vino a resolver conflicto de negocios del proyecto Cap Cana con su padre

Los principales ejecutivos de Cap Cana, encabezados por Ricardo Hazoury, habrían reaccionado estupefactos cuando se enteraron de la presencia de Eric Frederick Trump, tercer hijo del presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, quien habría venido al país comisionado por su padre para resolver un conflicto empresarial que incluso llegó a los tribunales.

El vástago de Trump, de quien se dice es el más parecido a su padre en carácter y en habilidades para los negocios, arribó este miércoles en un avión privado por el Aeropuerto Internacional de Punta Cana, en medio de estrictas medidas de seguridad.

Fue hospedado en uno de los lujosos hoteles de Cap Cana y posteriormente se reunió con los cabezas del clan Hazoury.

Eric Fredrick Tremp, de 33 años, es un empresario estadounidense. Es el tercer hijo del primer matrimonio del presidente de Estados Unidos, con Ivana Trump. Eric tiene cuatro hermanos: Ivanka, Donald, Tiffany y Barron. Estudió en la Universidad de Georgetown. Está casado, desde 2014, con Lara Yunaska.

La disputa entre Trump y Cap Cana había estado silenciada hasta este miércoles cuando se produce la llegada de este influyente emisario del presidente de los Estados Unidos.

Hace unos años, Donald Trump y Cap Cana habían iniciado relaciones de negocios de un modo tan cercano que Donald visitó el proyecto turístico en una visita que hizo al país, e incluso un farallón fue bautizado con su nombre.

Hasta ahí todo parecía ir de maravillas con la gente de Cap Cana que habían viajado a Nueva York donde firmaron con Trump un acuerdo para promover la venta de solares en el “Trump Farallón Estates at Cap Cana”.

El acuerdo fue suscrito entre Donald y el presidente de Cap Cana, Ricardo Hazoury. El farallón consistía en 8.000 hectáreas frente al mar Caribe, proyecto iniciado en 2007, dentro de una comunidad cerrada de 68 lotes de unos 6,000 metros cuadrados cada uno, valorados entre 3 a 12 millones de dólares.

Trump consideró que el grupo Cap Cana lo que hizo fue aprovechar su nombre sacando provecho para vender los solares por lo cual interpuso una demanda por 5,8 millones de dólares.

El contrato suscrito entre Trump y los Hazoury incluía la construcción de un campo de golf, el desarrollo y venta de productos de lujo, un condo- hotel, club de playa, villas y solares de golf, residencias y apartamentos con vistas al mar.

Trump acusó al grupo de incumplir con el envío de los informes de ventas mensuales para su firma y de que habían despilfarrado los fondos recibidos por los compradores.

Se comentó que la presencia de Trump había disparado las ventas en los farallones y que en un sólo día se vendieron 300 millones de dólares.