El Motín

Polémico embajador EE.UU., Wally Brewster dice adiós; se despide del país

James (Wally) Brewster.

James (Wally) Brewster, el polémico embajador de los Estados Unidos y activista gay, inició su despedida del cargo, ante el pronto ascenso a la presidencia de Donald Trump, dejando tras de si un historial de luces y sombras en su desempeño diplomático en la República Dominicana.

Su primer y gran adversario fue la Iglesia Católica, en la persona del Cardenal Nicolás de Jesús López Rodríguez, quien le denuncio por pretender imponer una “agenda gay” en Santo Domingo.

Wally también debió soportar el “tableteo” de los ataques de las iglesias evangélicas opuestas a su defensa de los grupos lésbicos.

Brewster, quien fue designado en el cargo por la saliente administración de Barack Obama el 22 de noviembre de 2013, ya se ha despedido de sus relacionados en la Sociedad Civil y grupos aliados, del alcalde del Distrito Nacional, David Collado, del Canciller Miguel Vargas Maldonado y de otros sectores cercanos a su embajada.

Su arribo al país e incorporación a la sociedad dominicana fue objeto de criticas, polémicas e incluso rechazo abierto y velado cuando se presentó acompañado de su “esposo” Bob Satawake, algo nunca visto hasta ese momento en un pueblo de costumbres conservadoras y de mayoría opuesta al matrimonio gay.

Satawake, al igual que Wally, también se evidenció como un encendido polemista cuando arremetió contra el ex diputado y presidente de la Coppal, Manolo Pichardo, quien aseguró que los Estados Unidos es el mayor consumidor de drogas en el mundo.

Pero, luego de la Iglesia, el mayor encontronazo y disputa la sostuvo Wally contra el ex presidente de la Junta Central Electoral, Roberto Rosario, que terminó siendo despojado de la visa estadounidense.

El diplomático fue incluso visto como un interventor en los asuntos internos dominicanos por su activo papel de cuestionador del pasado proceso electoral del 2016, aunque concluyó aceptando los resultados.

Un punto a favor de Wally Brewster fue el papel que jugó en desmantelar el equipo integrado por un coronel y varios oficiales de la Policía involucrados en la desaparición de drogas por 50 millones de pesos en la Dirección Antinarcóticos del Dican.

El diplomático también chocó con la dirección del periódico Diario Libre que publicó una fotografía en la que se observaba a Wally compartiendo un baño en la piscina junto a otros hombres.