El Motín

Las “monjas de la marihuana” que distribuyen sus productos por correo a todo el mundo

Viven en una granja que es su abadía, visten hábitos blancos y cultivan plantas de marihuana en el jardín trasero. Son espirituales, activistas y, ahora, famosas.

Las “monjas de la marihuana”, como se las conoce popularmente en el Valle Central de California, no pertenecen oficialmente a una orden religiosa ni profesan la fe católica.

Eso lo dejan claro desde que se presentan, para que no haya equívocos.

Sin embargo, hicieron votos, visten hábitos, bendicen las plantas y siguen una serie de rituales en conexión con la Tierra, la Luna y la naturaleza con los que, aseguran, quieren sanar al mundo.

Una figura controvertida

“No me importa que me llamen monja de mentira”, afirma la hermana Kate, de 55 años. “La religión ha hecho mucho daño a las personas”.

Su familia, de firmes convicciones católicas, no encajó bien la decisión de Christine Meeusen de presentarse al mundo como monja.