El Motín

Un ahorcado y tres heridos durante motín en cárcel de Rafey

Leudi Antonio Almonte en el instante en que mantenía como rehén al vigilante Isidoro de los Santos. Foto Federico Basilis.
Leudi Antonio Almonte en el instante en que mantenía como rehén al vigilante Isidoro de los Santos. Foto Federico Basilis.

SANTIAGO.- Un interno ahorcado y tres heridos fue el resultado de un motín que se produjo la mañana de este sábado en el Centro de Corrección y Rehabilitación Rafey-Hombres, de esta ciudad.

La víctima fue identificada como Aneury de León Díaz (Drácula) nativo de la comunidad Gurabo, de esta ciudad, quien cumplía condenado por violación sexual y que hace alrededor de dos meses había sido trasladado a dicho penal.

Mientras que todavía a mediodía de este sábado se ignoraban los nombres de los internos heridos, quienes están internos en el hospital regional universitario José María Cabral y Báez, de aquí.

Se supo que de León Díaz no tuvo ninguna participación en la trifulca y que habría sido ahorcado por otro interno, quien aprovechó la confusión reinante en el lugar para cometer el hecho.

La trifulca la originaron integrantes de dos bandas que accionan a lo interno del reclusorio, con el objetivo de aprovechar la situación para intentar asesinar a Leudi Antonio Almonte (El Menor) quien guarda prisión por homicidio.

Aneury de León Díaz, quien apareció ahorcado con una sábana en medio del motín. Foto Federico Basilis.

Almonte fue transferido a la penitenciaría santiaguera hace varias semanas desde la cárcel de El 15 de Azua, a fin de aprovechar las facilidades que se ofrecen aquí para que los internos se preparen académicamente.

Según su relato, apenas fue ingresado a Rafey-Hombres comenzó a tener dificultades con los cabecillas de las dos bandas, hasta el extremo de que hace una semana intentaron asesinarlo, por lo que pidió ser llevado a otro penal.

Dijo que al percatarse de que el motín era con el objetivo de asesinarlo, de un palo hizo un objetivo cortante, con el que hirió a tres de sus atacantes y, armado con el cuchillo de uno de ellos, posteriormente logró retener a Isidoro de los Santos, vigilante del recinto, a quien colocó sus esposas y mantuvo bajo su dominio tras amenazar con asesinarlo.

Ante el asedio a que era sometido por varios miembros del cuerpo seguridad del recinto penitenciario, pidió la presencia de su esposa Nicaulis Ventura y del camarógrafo Federico Basilis, para entregarse en presencia de ellos.

Cumplido ese pedido procedió a liberar al agente seguridad de los Santos y entregarse a las autoridades penitenciarias, encabezadas por Juan Luís Morel, supervisor regional del modelo de gestión penitenciario; José Alejandro Paulino y Francisco Quiroz, director y subdirector de seguridad.