El Motín

Las cenizas de García Márquez llegan a Cartagena, la ciudad que alguna vez lo discriminó

Con la llegada de sus cenizas este fin de semana a Cartagena, el escritor colombiano Gabriel García Márquez regresa a la ciudad donde tuvo la única casa que construyó en la vida, la que le dio la oportunidad de trabajar en lo que amaba, pero la que también -como él mismo contaba- en un principio lo discriminó por su origen pueblerino y su extravagante forma de vestir.

A partir de este domingo cualquier persona podrá visitar el lugar donde reposarán las cenizas del premio Nobel de Literatura de 1982, fallecido el 17 de abril de 2014, en el patio central del Claustro de la Merced, en el centro histórico de Cartagena.

Y aunque la ciudad –la más turística del país– parece ser un destino natural para los restos del único Nobel colombiano, su regreso resulta paradójico por la relación agridulce que tuvo García Márquez con ella.
Con el tiempo el autor de “Cien años de soledad” se convirtió en uno de los personajes más notables de Cartagena, pero su llegada en mayo de 1948 no fue fácil.