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El Motín

Lindbergh: el caso que permitió que las plantas hablaran

Charles Lindbergh declarando en el juicio del secuestro y asesinato de su hijo. LIBRARY OF CONGRESS
Charles Lindbergh declarando en el juicio del secuestro y asesinato de su hijo. LIBRARY OF CONGRESS

El estadounidense Charles Lindbergh es famoso por una hazaña: ser el primero en cruzar el Atlántico en un vuelo sin escalas en solitario en 1927.

Se le conoce también por su posición política durante la Segunda Guerra Mundial: abogó por el aislacionismo de Estados Unidos, y se declaró partidario de Adolfo Hitler y antisemita.

Pero además, su nombre está vinculado al avance de una ciencia con la cual estamos muy familiarizados hoy, gracias a programas de televisión como “CSI: En la escena del crimen” o “Bones”.

Esto es así porque a Lindbergh se le recuerda asimismo por una tragedia: el 1º de marzo de 1932, su hijo de apenas 20 meses desapareció.

Fue uno de los crímenes más renombrados del siglo XX.

Un árbol como testigo

El caso cautivó la atención del público dentro y fuera de las fronteras de Estados Unidos, tanto que la expresión en español “Más perdido que el hijo de Lindbergh” aún se escucha en algunos círculos.

Pero realmente el niño no estuvo perdido mucho tiempo.

A pesar de que la familia recibió cartas exigiendo el pago de un rescate, y de que el dinero se entregó, el 12 de mayo fue encontrado el cuerpo de la criatura sin vida, a menos de 8 km de la casa de los Lindbergh. Lo habían matado poco después de secuestrarlo. La causa de muerte fue una fractura masiva del cráneo.

La investigación, que se valió de los certificados de oro con los que se pagó el rescate, llevó a las autoridades a arrestar y acusar a Bruno Richard Hauptmann, quien tras un juicio que tuvo lugar a principios de 1935, fue declarado culpable y electrocutado en 1936.

Y fue en ese juicio en el que se sentó un precedente que le abriría las puertas de los juzgados a las plantas, como testigos silenciosos que tienen mucho que revelar.

La madera de la escalera

Uno de los expertos citados por la fiscalía fue Arthur Koehler, experto en anatomía e identificación de madera en el Laboratorio de Productos del Bosque, del Servicio Forestal de EE.UU. de Madison, Wisconsin.

Lo necesitaban, pues una de las primeras pistas que encontró la policía cerca del perímetro del hogar de los Lindbergh fueron tres piezas de una escalera, bien diseñada pero toscamente construida.

El tipo de evidencia que Koehler iba a presentar era muy inusual, había muy poco precedente, y no era seguro que la fueran a aceptar: el experto iba a hablar de la estructura de la madera que había sido usada para hacer la escalera.

“No hay tal cosa entre los hombres como un experto en madera”, alegó la defensa.

“No es una ciencia reconocida por los tribunales; no está al nivel de los expertos en grafología, o en huellas digitales, o balísticos… El testigo probablemente puede testificar como un carpintero experimentado o algo así… pero cuando se trata de expresar una opinión como experto o como científico, eso es muy distinto”, continuó, concluyendo que la opinión del jurado en ese tema tenía el mismo peso que la de Koehler.

No obstante, el juez respondió: “Considero a este testigo calificado como experto”, marcando un momento histórico para la ciencia ahora conocida como biología forense.

Koehler demostró que la madera de la escalera, más allá de cualquier duda fundada, vinculaba a Hauptmann directamente con el delito.

Moras, ortigas, rebrotes…

Hoy en día, la vegetación es parte importante en las investigaciones.

Y hay algunas plantas que son particularmente útiles.

“Las moras crecen a menudo en lugares en los que hay personas que hacen cosas malas a otras. Se encuentran en las márgenes de las vías públicas o en zonas industriales, por ejemplo”, le explica a la BBC Mark Spencer, encargado de la biblioteca de plantas del Museo de Historia Natural en Londres.

Trabaja como investigador forense. Como tal, aprovecha sus conocimientos sobre las moras, ortigas y otras plantas en las pesquisas de delitos graves.

“Si se deja un cuerpo en el suelo o enterrado, y no es descubierto durante meses o hasta años, la vegetación volverá a crecer”, señala.

En ese caso, el distintivo patrón de crecimiento de las moras ayuda a establecer cuánto tiempo han estado los restos humanos en la escena del crimen.

Las ortigas también son excelentes para dar pistas.

Su ritmo de crecimiento y estructura radicular son regulares, lo que le da a los investigadores un marco en el cual basar sus estimados del momento de fallecimiento.

El polen puede contar una historia. Si se encuentra en el pelo, la ropa o la piel de las víctimas da una indicación de un hábitat o área y así los investigadores pueden deducir si su cuerpo fue movido o si el crimen tuvo lugar en donde fue encontrado, por ejemplo.

Saber el orden en el que distintas plantas se establecen es valioso cuando se buscan tumbas escondidas.

El suelo perturbado es colonizado rápidamente por especies pioneras y después, por una sucesión de otras. Un pedazo de bosque en el que prevalecen las especies pioneras indica que algo sucedió hace poco, y los patrones de rebrote pueden ser identificados muchos años después del evento.

… y el ADN, otro hito

Casi 60 años después de que el juez del caso del hijo de Lindbergh considerara válido el testimonio de un experto en madera, una muerte introdujo la biología molecular en los tribunales.

El icónico caso tuvo lugar en 1993, en los primeros días de la tecnología del ADN.

El cadáver de una mujer fue encontrado en el desierto de Arizona, en un lugar rodeado de árboles paloverde. Uno de ellos tenía huellas de una colisión reciente.

Al examinar la camioneta del sospechoso, se encontraron dos vainas de semillas de paloverde, y el análisis del ADN de éstas, del árbol dañado y de otros 29 árboles confirmó fuera de toda duda que las vainas eran del árbol dañado.

Eso vinculó al vehículo con el lugar del asesinato.

En el juicio subsecuente, esta información se convirtió en la primera evidencia botánica molecular aceptada por un tribunal en la historia, y ayudó a condenar al sospechoso por asesinato.

Fuente: bbc.com

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